A un mes y dos días del inicio del Mundial 2026 en Estados Unidos, el presidente de la AFA, Claudio Tapia, y el tesorero, Pablo Toviggino, sumaron más inconvenientes en torno a la causa que los investiga por asociación ilícita, desviando fondos del fútbol argentino en beneficio personal.
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) cerró la semana presentando ante la Justicia nuevas pruebas en torno a la facturación apócrifa de forma sistemática con el fin de desviar una suma cercana a los 300 millones de pesos.
Son pruebas que se suman a la causa liderada por el juez Diego Amarante que nació en la investigación por presunta apropiación prohibida de tributos y recursos de la seguridad social y no para de sumar fojas.
La causa también alcanza al secretario Víctor Blanco Rodríguez, el dirigente Cristian Malaspina y el director general Gustavo Lorenzo. La ampliación de denuncia fue presentada después de haberse realizado fiscalizaciones y cruces de información bancaria, por lo que se presumen contundentes.
Bajo perfil
Luego de lo que fue el paro inducido desde AFA para todo el fútbol argentino en el mes de marzo, las máximas autoridades adoptaron por el silencio público y un bajo perfil.
Con el inminente arranque de la Copa del Mundo en Estados Unidos, se espera que en los próximos días haya novedades en torno a la salida del país, sobre todo del Chiqui Tapia que en principio concretaría su salida por un permiso especial de la Justicia.
Ya en la última doble fecha de eliminatoria, su exposición con los campeones del mundo fue mínima y será seguido de cerca en su accionar previsto para el arribo a Kansas, donde la Argentina tendrá montado su búnker deportivo base.