El partido entre México e Inglaterra se jugará el domingo, pero en los escritorios ya comenzó y a dos días del inicio programado la FIFA confirmó el cambio de horario para dar inicio al mediodía del Distrito Federal.
Mientras las críticas en contra del país anfitrión debido a la ventaja que supone jugar todos los partidos en un lugar por encima de los 2.000 sobre el nivel del mar se multiplican, ahora se suma esta situación vinculada al pronóstico del tiempo que anticipa tormentas para la capital mexicana.
Originalmente, el cruce de octavos de final estaba previsto que comenzara a las 18 del país sede, pero ahora se ha adelantado para las 12 en el Estadio Azteca. Por fortuna para Inglaterra, ese día se espera una máxima de 23 grados en el DF, lo cual se ha convertido en un aliciente para los futbolistas.
El último
En caso de una victoria, México ya no jugará más en su país. El duelo de octavos es el último que lo tendrá en esa condición y luego iniciará su periplo por Estados Unidos buscando avanzar.
El karma de los mexicanos está en el famoso quinto partido, que en realidad ahora se ha modificado por uno porque lo que no han podido sortear nunca en la historia ha sido la instancia de octavos de final.
Por todos esos condimentos es que el duelo ante los británicos se encuentra cargado de muchos condimentos y la previa se viene muy caliente por el lado del país anfitrión que al igual que Estados Unidos sigue en carrera y dando buenas señales de rendimiento indiviudal y colectivo como para ilusionarse.