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Quién es Rodri Hernández, el cerebro de España para la final contra Argentina: el rechazo que cambió su carrera

El mediocampista del Manchester City y capitán de la Furia disputará este domingo la final del Mundial 2026 ante Argentina, después de una infancia marcada por la autoexigencia, el rechazo deportivo y un momento en el que pensó abandonar el fútbol.

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Rodri Hernández pasó de ser descartado por el Atlético de Madrid a convertirse en capitán de España y uno de los futbolistas más importantes del mundo. (SOPA Images)

Rodri Hernández llegará este domingo como capitán de España a la final del Mundial 2026, donde enfrentará a Argentina. Sin embargo, mucho antes de convertirse en uno de los mejores mediocampistas del mundo atravesó una infancia marcada por la presión que él mismo se imponía, el rechazo del Atlético de Madrid y una etapa en la que llegó a llamar llorando a su padre porque sentía que todo había terminado.

Hoy, con un Balón de Oro, varios títulos con Manchester City y el liderazgo del equipo dirigido por Luis de la Fuente, Rodri representa uno de los símbolos de una selección que buscará conquistar la Copa del Mundo. Su historia volvió a cobrar relevancia en la previa de la final por el contraste entre el futbolista sereno que muestra dentro de la cancha y el niño que sufría después de cada partido.

Su caso también refleja una característica compartida por varios integrantes de la actual generación española, como Lamine Yamal, Pedri, Pedro Porro, Unai Simón y Álex Baena: todos atravesaron procesos de gran exigencia desde edades muy tempranas, aunque pocos relataron experiencias tan profundas como las del propio Rodri.

El niño que sufría después de cada partido

Rodri nació en Madrid el 22 de junio de 1996 y desde muy pequeño desarrolló una relación muy intensa con el fútbol.

En un texto publicado en The Players' Tribune, recordó que a los 10 años un mal partido podía arruinarle el día completo.

"Si jugaba mal, no podía hablar con mis padres en todo el día".

Su madre nunca terminó de comprender por qué un chico sufría tanto por un simple partido de fútbol, mientras que él reconoció que desde esa edad el deporte había dejado de ser solamente un juego.

Además de jugar, dedicaba horas a observar partidos para comprender aspectos tácticos. En otra entrevista recordó que en su casa estaban cansados de verlo mirar fútbol permanentemente.

El Atlético de Madrid lo descartó por su físico

Uno de los momentos más difíciles de su formación llegó durante su paso por las inferiores del Atlético de Madrid.

Después de integrar la cantera entre 2007 y 2013, el club decidió dejarlo libre porque consideraba que no tenía el físico adecuado para el perfil que buscaba en ese momento.

El rechazo no estuvo relacionado con su talento, sino con su desarrollo físico, ya que era más bajo que otros jugadores de su categoría.

Lejos de abandonar, encontró una nueva oportunidad en Villarreal, decisión que terminaría modificando completamente su carrera.

La llamada que cambió su carrera

Mudarse solo a Castellón con apenas 17 años fue uno de los desafíos más grandes de su vida.

Lejos de su familia y sometido a una enorme exigencia deportiva, hubo un momento en el que creyó que no podía seguir.

Durante el discurso del Balón de Oro, recordó ese episodio.

"Un día dije basta. Llamé a mi padre llorando y con la sensación de que todo había acabado".

La respuesta de su padre terminó siendo decisiva: le recordó todo el esfuerzo realizado para llegar hasta allí y lo convenció de continuar.

Ese episodio hoy aparece como uno de los grandes puntos de inflexión de una carrera que años después lo llevaría a ser campeón de Europa, figura del Manchester City y capitán de España.

La vida en el Villarreal

La adaptación de Rodri en Villarreal estuvo lejos de ser sencilla. Vivía en una residencia demasiado alejada de la ciudad deportiva para ir caminando y no podía pagar un taxi todos los días.

Villarreal fue donde su carrera tomó impulso. (Aitor Alcalde Colomer)

Su rutina consistía en ir en bicicleta hasta el tranvía, subirla al transporte público y volver a pedalear hasta el entrenamiento. Más adelante, su padre le consiguió un Opel Corsa usado que provocaba las bromas de sus compañeros.

"Mis compañeros se burlaban de mí, pero a mí me encantaba", recordó años después. Ese perfil austero terminó convirtiéndose en una de sus principales características.

Del descarte en Atlético al Balón de Oro

El Villarreal fue el club que terminó de impulsar la carrera de Rodri. Allí debutó en Primera División y comenzó a consolidarse como uno de los mediocampistas con mayor proyección de España. Ese crecimiento llamó nuevamente la atención del Atlético de Madrid, que decidió recuperarlo en 2018. El regreso tuvo un fuerte valor simbólico: volvía al mismo club que años antes lo había descartado por cuestiones físicas.

En 2018 volvió al Atlético Madrid de Simeone, después de ser descartado. (Power Sport Images)

Bajo la conducción de Diego Simeone, Rodri incorporó nuevas virtudes a su juego, especialmente en aspectos como la intensidad, la concentración y la competitividad.

Un año después dio el salto definitivo al Manchester City, donde Pep Guardiola terminó de moldearlo hasta convertirlo en uno de los mejores mediocampistas del mundo. Sin embargo, tampoco allí todo fue inmediato. En 2021 perdió la final de la Champions League frente al Chelsea y confesó que la frustración fue tan grande que ni siquiera pudo hablar cuando vio a sus padres y a sus hermanos después del partido.

La revancha llegó en 2023, cuando marcó el gol con el que el Manchester City conquistó la primera Champions League de su historia. Más tarde llegaron la Eurocopa con España y el Balón de Oro, reconocimientos que terminaron de confirmar una trayectoria construida a partir de la perseverancia.

Rodri ganó la Eurocopa en 2024 y fue elegido el Mejor jugador del torneo. (ANP)

Los estudios fueron una condición para perseguir el sueño

Mientras buscaba consolidarse como futbolista profesional, sus padres establecieron una regla clara: la universidad era obligatoria.

Rodri estudió Administración y Dirección de Empresas en la Universitat Jaume I de Castellón, donde compartió residencia con otros estudiantes.

Su rutina estaba lejos de la imagen tradicional de una estrella del fútbol:

  • entrenaba por la mañana;
  • asistía a clases por la tarde;
  • estudiaba por la noche;
  • evitaba salir porque al día siguiente debía volver a entrenar.

Muchos de sus compañeros universitarios ni siquiera sabían que integraba un plantel profesional.

Una personalidad diferente dentro del fútbol moderno

A diferencia de muchas figuras del fútbol actual, Rodri mantiene un perfil extremadamente reservado.

No utiliza redes sociales, suele evitar la exposición mediática y siempre destacó la importancia de mantener una vida equilibrada entre el deporte y la formación académica.

Ese perfil también explica por qué hoy es considerado uno de los líderes naturales del vestuario español.

El desafío más importante: la final del Mundial ante Argentina

La historia personal de Rodri tendrá un nuevo capítulo este domingo, cuando España dispute la final del Mundial 2026 frente a Argentina.

El mediocampista llegará como uno de los pilares del equipo de Luis de la Fuente, acompañado por figuras como Lamine Yamal, Pedri, Unai Simón y Mikel Oyarzabal.

Para muchos, representa el equilibrio futbolístico de una selección que buscará conquistar su segunda Copa del Mundo. Del otro lado, el último baile de Lionel Messi en búsqueda del bicampeonato y la cuarta estrella para Argentina.

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