La intensidad de Rodrigo De Paul dentro del campo de juego es una de las características que lo convirtieron en una pieza clave de la Selección Argentina. Sin embargo, ese mismo temperamento suele llevarlo a protagonizar discusiones con rivales y árbitros. Detrás de esa faceta competitiva aparece una voz muy especial: la de su mamá, Mónica Ferraroti, quien desde hace años intenta ayudarlo a controlar sus impulsos.
En una reciente entrevista, Mónica Ferraroti contó que antes de cada compromiso importante le hace el mismo pedido a su hijo. Consciente de la pasión con la que vive cada partido, la madre del volante busca transmitirle serenidad para que su carácter no termine perjudicándolo en los momentos de mayor tensión.
“Yo a veces tengo miedo de que lo echen, entonces le digo que no se pelee con el árbitro. Pero es parte de la personalidad de él, se lo toma muy a pecho”, expresó la mamá de Rodrigo De Paul, dejando en claro que esa recomendación se convirtió en un clásico de las conversaciones previas a cada presentación con la camiseta albiceleste.
A pesar de reconocer que el futbolista mantiene una personalidad fuerte dentro del terreno de juego, destacó que con el paso de los años fue aprendiendo a controlar mejor sus reacciones. Esa evolución, según explicó, le permitió competir con la misma intensidad sin cruzar ciertos límites.
“Él sabe los límites de lo que tiene que decir y lo que no. Por eso, por suerte, nunca lo han echado”, afirmó Mónica Ferraroti, orgullosa del crecimiento que experimentó Rodrigo De Paul a lo largo de su carrera profesional y de la madurez que demuestra en los encuentros más exigentes.
La madre del mediocampista también habló sobre cómo vive cada presentación de la Selección Argentina desde afuera. Admitió que los partidos le generan una enorme carga emocional y que, como cualquier mamá, pasa gran parte de los 90 minutos con nervios y preocupación por lo que pueda ocurrir en la cancha.
“La verdad es que cuando lo golpean, me preocupo. Me preocupo porque tengo miedo de alguna lesión”, confesó. Para ella, cada entrada fuerte o cada choque representa un momento de tensión, aunque reconoce que forma parte del deporte de alto rendimiento y de la posición que ocupa su hijo.
Más allá de esos temores, Mónica Ferraroti disfruta de ver a Rodrigo De Paul defender los colores de la Selección Argentina en los escenarios más importantes. Confía en que seguirá manteniendo el equilibrio entre su espíritu competitivo y la tranquilidad necesaria para evitar sanciones, mientras continúa siendo uno de los referentes del equipo nacional.