El GP de Gran Bretaña vuelve a demostrar su peso económico, el circuito de Silverstone ha reunido a lo largo del fin de semana del 3 al 5 de julio un total de 564.000 espectadores, la cifra más alta registrada nunca en un evento de Fórmula 1, según ha confirmado el propio circuito británico. El dato supera el hito que ostentaba desde hacía 31 años el Gran Premio de Australia de 1995, disputado en Adelaida, que había reunido un total estimado de 520.000 asistentes a lo largo de sus cuatro jornadas.
La cifra representa además un incremento de en torno a 70.000 personas respecto a la edición anterior en el propio Silverstone. Según explicó su consejero delegado, Stuart Pringle, el crecimiento no responde tanto a una ampliación significativa de la capacidad del recinto como a la consolidación del formato sprint. Este formato ofrece una segunda jornada de competición de alto interés y ha permitido repartir mejor la demanda a lo largo del fin de semana.
El aumento de asistencia tiene también una lectura relevante en términos de ingresos. La venta de entradas de grada, paquetes de hospitality y accesos al paddock club convierten la semana de carrera en el principal evento de facturación anual para el circuito. Silverstone mantiene además un acuerdo con Liberty Media, propietaria estadounidense de la F1, valorado en torno a 300 millones de libras, que garantiza su presencia en el calendario hasta 2034.
El crecimiento del Gran Premio de Gran Bretaña se enmarca en un fenómeno más amplio dentro del campeonato. En los últimos años la F1 ha reforzado su componente de entretenimiento más allá de la propia competición, con música, gastronomía y actividades paralelas que han ampliado el perfil de público asistente.
La organización destacó, en este sentido, que gran parte de los compradores de la nueva grada dedicada a Lando Norris, ampliada este año hasta los 16.600 asientos, son mujeres menores de treinta años y nuevos usuarios para la base de datos del circuito.
La cita, que coronó como ganador a Charles Leclerc por delante de George Russell y Lewis Hamilton, confirma a Silverstone como el evento de motorsport con mayor capacidad de convocatoria del mundo. El resultado refuerza el papel del mercado británico como uno de los ejes comerciales más relevantes para la Fórmula 1 dentro de su estrategia de expansión global.