EDITORIAL

Gobernador: la verdad no es una mercancía

La verdad se encuentra atrás de una puerta vecina.
miércoles, 31 de enero de 2018 · 16:10

El gobernador Omar Gutiérrez volvió a negar este miércoles que haya familiares de ministros –y de sí mismo- en cargos políticos gubernamentales.

Cuando se le dijo, en una conferencia de prensa, que había un medio que había reflejado lo contrario, preguntó cuál era el medio, sonrió con sarcasmo ante la respuesta, y dijo que “el origen de esas situaciones viene de otro lugar”.

Después, reiteró que no, que no hay familiares, porque se cumple con la “Constitución de avanzada” que tiene Neuquén.

¿Cuál es ese “otro lugar” de origen para la difusión de nuestras noticias?

El Gobernador tal vez entienda que ese “otro lugar” sea el provocado por el retiro de pauta publicitaria, el incumplimiento de acuerdos comerciales, el diferimiento desacostumbrado de pagos de publicidad ya emitida, en fin, cuestiones que hacen a decisiones políticas que, ciertamente, provocan un daño económico muy fuerte en los medios de prensa.

A la multimedia que integran Diariamente Neuquén, Mejor Informado, AM 550, CN 24/7, RDV 90.7, ciertamente la ha afectado la discriminación que beneficia a algunos medios y perjudica a otros. La ha afectado, y mucho.

Pero no es esta dificultad económica la que dicta su línea editorial, ni es su motivación periodística. El periodismo se afecta porque tiene menos recursos.

Pero no se afecta su libertad, su concepción. Por ende, no es otra cosa misteriosa, oculta y mezquina, lo que motiva nuestras publicaciones, sino algo más simple que el Gobernador parece no entender: es el ejercicio del periodismo en el contexto de la libertad de prensa, es la necesidad que tiene esta profesión de informar lo que pasa. No lo que los gobernantes quieren que pase, que suele ser distinto.

Es con este argumento que hemos informado lo que todos saben, pero pocos se animan a admitir. Que el gobernador tiene trabajando políticamente, en el Estado, a sus hermanos.

Ese trabajo es político, pero hace concretamente a la gestión. Sin calificarlo, sin decir si está bien o está mal, sin compararlo con lo que Mauricio Macri ha decretado, esto es cierto. No lo puede negar el Gobernador: sus hermanos Gerardo y Pablo hacen un trabajo político en la gestión.

Es cierto que no tienen cargo, pero ¿eso cambia las cosas? Más bien, lo que indica es que se le ha hecho una “trampita” a la Constitución, haciendo una cuestión de forma de lo que en realidad es de fondo. Ejemplo: todos los miércoles, es Gerardo Gutiérrez el que “baja línea” o imparte instrucciones a cada una de las prensas de los ministerios acerca de cómo reflejar las acciones de gobierno en las redes sociales. Este miércoles hubo una reunión al respecto. Esto es innegable.

Las “puertas abiertas” del gobierno, también está probado, no solucionan los problemas per se.

Los directivos de esta multimedia han pasado muchas veces por esas puertas abiertas. Hasta han tomado mate en los pasillos de la Casa de Gobierno, y han sido atendidos amablemente por ministros y otros funcionarios.

Sin embargo, la discriminación se ha mantenido, el daño se ha perpetuado, porque los amables ministros, los cálidos funcionarios, solo tienen permitido recibir y escuchar, no decidir.

Se equivoca el Gobernador si piensa que ese daño, objetivo, que se le ha causado a esta multimedia, en lo económico, incide en su línea editorial. Porque la línea editorial no se acuerda con los gobiernos, sino con los televidentes, los oyentes, y los lectores. A ellos nos debemos.

Al gobierno no le debemos, ciertamente, nada. Es más: es el gobierno el que nos debe, al menos, un poco de respeto.

Rubén Boggi