La Política en Neuquén

Corriendo atrás de la coneja

El tema habitacional es una deuda permanente de todos los gobiernos. En Neuquén, el país y el mundo. Las victimas del marketing político y de los “aduladores” de Vaca Muerta.
domingo, 9 de febrero de 2020 · 12:37

No hay caso. No hay tiempo, en diez años, en el que no nos encontremos con situaciones sociales preocupantes, que surgen a la luz, por la crisis económica que golpea la puerta de ese momento. Es como que movemos la alfombra y, abajo, aparece todo lo que escondimos y otra vez los políticos, dirigentes sindicales y sociales corriendo atrás de la coneja.

Nos encaminamos hacia los primeros 90 días de gobierno y la situación económica nacional no parece haber mejorado. Sí se nota que hay una capacidad de hacer el aguante mucho más importante que la que tuvieron otros gobiernos nacionales durante sus primeros meses de mandato. Lo que antes de diciembre era un caos, hoy está visto como el inicio de un camino para poder llegar a estar mejor. Al parecer de los críticos de siempre, la situación es la misma o quizás peor. Los índices económicos siguen empalideciendo a más de un funcionario nacional, el consumo no se reactiva y las negociaciones salariales para este año son una incógnita. Es vox populi que Alberto Fernández tiene el compromiso de los “gordos” de la CGT de no sacar la gente a la calle. “Hay que aguantar y dejar que haga”, es la premisa que los históricos caciques sindicales bajan a sus delegados regionales, especie de paragolpes sindical que frena los embates de los sectores más castigados por estos casi dos años de depresión económica. Si los índices económicos, generales, no mejoran es lógico pensar que la base de pobres continua creciendo y que cada vez son muchos más los integrantes de la clase media que han caído en desgracia. La calidad de vida en decadencia y en absoluto abandono. Sin un plan integral de gobierno, nos hemos transformado en grupos urbanos o sociales pugnando, a la fuerza, por mejores condiciones de vida. No es nuevo. Ocurre en Argentina y en cada rincón del planeta. El tema es quién lo ve y como lo comparte y discute. No son situaciones aisladas. Son momentos en que sectores de la sociedad disponen visualizar sus urgencias. Neuquén, no es la excepción.

Las demandas históricas

Desde el regreso a la democracia, la provincia de Neuquén ha sido una de las más activas en políticas sociales, salud y vivienda. Durante algunos periodos con mucha más intensidad que otros, pero siempre a tono con la demanda. El problema que Neuquén no puede resolver es el incremento de densidad poblacional anual. Del año 1980 a la fecha el ingreso de familias de otras provincias y países limítrofes ha sido incesante. Se calcula que de los actuales 700 mil habitantes, aproximadamente, más del 50% vienen de otras provincias o son hijos de familias originarias de la Pampa Húmeda o el Norte de nuestro país. En este segmento es justo incluir a los miles de chilenos que en la década del 80 también se radicaron en Neuquén. Los gobiernos mantuvieron su políticas de asistencia y desarrollo social pero, en cada crisis económica nacional, la demanda supero con creces todo lo que había para ofrecer.

Lo que está sucediendo en la actualidad es un calco de otras épocas. Terrenos y viviendas siempre faltaron. No es una falla política, es el resultado de la alta movilidad en el ingreso de familias que semanalmente se radican en Neuquén capital, Plottier y Centenario.

Bocones y desmemoriados

Es sabido que los dirigentes políticos en campaña prometen hasta lo que no tienen y este también sería otro elemento que juega a la hora de los reclamos. La incontinencia verbal electoral debería ceder y dar lugar al trabajo de los contenedores territoriales. Es un cóctel de situaciones muy difícil de seguir pero créame que los reclamos sociales, de esta época, tienen mucho de todo esto y algunas que otras “movidas” que ni usted ni yo podemos acreditar. Una mezcla de legítimos reclamos de los más postergados con “vendettas” y “pase de facturas” a aquellos dirigentes verborragicos que triunfantes abandonaron el contacto cara a cara con sus grupos de trabajo barriales. La miseria del político ventajero en toda su dimensión.

Caemos en una situación en la que por estos días más de mil familias reclaman un lote para mejorar sus condiciones de vida. Anhelo que, así logren la tenencia de esas tierras, tardará en llegar. No hay infraestructura suficiente capaz de garantizar mejorar la calidad de esas más de mil familias. Esto es real y nadie lo dice. Entonces, lo que se está proyectando como solución en pocos meses tendrá el foco de conflicto en otro tipo de reclamos. La justicia no puede facilitar el asentamiento de familias en un lugar en el cual no se garantizan las mínimas condiciones de bienestar y salubridad. No están para eso.

Los efectos de la hegemonia

El MPN en estos primeros 60 días de gestión municipal y provincial está padeciendo las consecuencias del ejercicio hegemónico del poder político. Bienvenidos. Así será hasta el 10 de diciembre del 2023. Es un tiempo en el cual el partido provincial y sus principales figuras deben pensar nuevas estrategias, sobre todo en el hábito de la relación con los ciudadanos. El ahora, demanda más acción y contención en los sectores castigados por esta nueva depresión económica. El esquema de mayor apertura y promoción de las políticas de inclusión, género y ciudadanía ha sido un gran acierto y es ponderada por otras provincias y Nación. Es el momento de que todos los actores de la administración de Omar Gutiérrez y de Mariano Gaido salgan a contener y acompañar a los sectores que hoy piden a los gritos ser visualizados. No es sencillo, pero en otras oportunidades los gobiernos del MPN supieron responder a tiempo. Depende de los actores del momento.

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