Existe un punto de encuentro entre el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa y Chos Malal, localidad situada en la región del norte de la Provincia (conocida también como Alto Neuquino).
Es que Figueroa se desempeñó como intendente entre 2011 y 2015, luego de desempeñarse cuatro años como legislador provincial y previo a ocupar el cargo de vicegobernador de Neuquén entre 2015 y 2019 en la fórmula que integró junto con Omar Gutiérrez, mandamás provincial entre 2015 y 2023.
Rolando Figueroa no solo gobernó Chos Malal a nivel municipal, sino que también fue intendente de Huinganco entre 1999 -cuando podría situarse el inicio de su carrera política- y 2002.
Indudablemente el Alto Neuquino tiene mucho que ver con la trayectoria política de quien hoy ocupa el cargo ejecutivo público más importante de la Provincia y que, en las elecciones del 2023, puso a alguien de su propio riñón para conducir los destinos de la localidad.
Se trata de Nicolás Albarracín, intendente electo por Comunidad quien arrasó en las urnas en su momento al superar el 50% de los votos.
Desde diciembre del 2023, cuando culminaron los mandatos pasados en la Provincia y en todos los municipios, Rolando Figueroa firmó un Pacto de Gobernanza con la mayoría de los intendentes de la región, el cual fue “renovado” hace pocas semanas atrás.
El objetivo es simple: los intendentes que rubrican dicho pacto se comprometen no solamente a desarrollar infraestructura con fondos aportados en parte por el Gobierno provincial, sino a respetar la línea política que impuso Figueroa y que tiene que ver con no despilfarrar los recursos del Estado y redistribuirlos en las áreas prioritarias para el Ejecutivo.
Nicolás Albarracín fue uno de los tantos intendentes que firmaron el acuerdo, naturalmente por haber llegado al poder de la mano de Comunidad, el partido que el propio Figueroa fundó.
En este contexto, Chos Malal avanzó de forma notoria en los últimos dos años y medio en materia de obras de infraestructura en áreas como rutas, educación, servicios públicos, entre otras.
Hace unos días, por ejemplo, el Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS) ubicó en la localidad el equipamiento para poner en funcionamiento el segundo módulo de la planta de tratamientos cloacales, obra clave para la mejora en los servicios públicos.
Con respecto a la infraestructura vial, se avanza en la pavimentación de la Ruta 7 a partir de un acuerdo con YPF, lo cual permitirá reducir el trayecto para conectar a la región del Alto Neuquén con la capital provincial. También está en marcha un plan de asfalto en el casco urbano que contempla avenidas como la 8 de Marzo y Estanislao Flores, más la calle Misiones.
Acerca de las obras escolares, se destaca la ampliación y remodelación de la Escuela Primaria 15, como así también ampliaciones en la Escuela número 225. También está en proceso de desarrollo un centro de salud público para descentralizar la atención médica.
Chos Malal también hace gala de su Pacto de Gobernanza con el Gobierno provincial al consolidar más de 200 terrenos con servicios, 80 viviendas nuevas y residencias para adultos mayores que no cuenten con un hogar, en un contexto socioeconómico adverso para muchos jubilados en todo el país.
La armonía entre Nicolás Albarracín y Rolando Figueroa se materializa en obras que tienen por objetivo mejorar la calidad de vida de los alrededor de 20.000 habitantes de la localidad.