El intento de ganar territorialidad del senador Enzo Fullone terminó en un escándalo. El reemplazante de Lorena Villaverde en la Cámara Alta intentó presentarse en sociedad ante unos 300 afiliados a La Libertad Avanza, pero parece que nada cambió dentro del partido de Javier Milei en Río Negro tras el corrimiento de la polémica empresaria. Las mezquindades y los pepelones volvieron a ganar los titulares: un "tucumanazo" del titular de Repúblicanos Unidos dejó a un ex colaborador con la nariz rota, gritos, amenazas y una denuncia penal. El agresor fue el abogado Nicolás Suárez Colman, aliado político del senador, y la víctima un operador rentado, el allense Damián Sánchez. Otro bochorno.
Pero para entender el tamaño del papelón hay que mirar el contexto. El acto en Roca del sábado pasado estaba pensado como una especie de bautismo político para Fullone, quien hasta hace poco era desconocido en el tablero local y provincial. Técnico ligado al sector petrolero y con antecedentes laborales en ámbitos empresariales, su llegada a la Cámara Alta fue consecuencia directa de la caída en desgracia de Villaverde, la candidata que quedó afuera en medio de un escándalo judicial en Estados Unidos. Ese vacío lo terminó catapultando a una posición privilegiada dentro de La Libertad Avanza y económica con la suculenta dieta de 11 millones por mes.
Sin embargo, lo que debía ser una presentación ordenada, planificada en la que todos lucirían sus remeras violetas, una escena montada para el dron que sobrevoló el predio. Pero todo se precipitó y empaño la fiesta. En medio del acto se desató una fuerte discusión entre el abogado Nicolás Suárez Colman y Damián Sánchez, un ex colaborador de su espacio. La pelea escaló rápidamente y el líder de Repúblicanos Unidos, el mismo que fue señalado por sacar avales de un padrón de la Universidad del Comahue, le aplicó un cabezazo que le provocó un corte en la nariz al operador via Facebook. El episodio generó gritos, empujones y una escena que dejó a más de uno atónito.
Aunque los protagonistas intentaron justificarse con versiones politicamente correctas, se sabe que este nuevo papelón en LLA rionegrina se gestó con la designación de Yanina Krieger, esposa de Suárez Colman, como asesora de Fullone. Sánchez le pegó via redes sociales a la mujer beneficiada con los puntos del Congreso. Una publicación en Facebook generó la ira del abogado, quien recordó su pasado en Roca Rugby Club para el "tucumanazo". Ese conflicto interno terminó explotando en el peor momento posible: frente a militantes y simpatizantes que habían llegado para escuchar al nuevo referente libertario en la región.
El entorno político que rodea a Fullone también está bajo la lupa. En el Senado, donde asumió a mediados de diciembre, cuenta con una estructura de diez asesores que implica un gasto público importante. Y lo que más ruido genera es que, hasta ahora, su producción legislativa es mínima: apenas un proyecto presentado, vinculado a una declaración por el triunfo del salteño Luciano Benavidez en el Dakar.
En ese numeroso equipo aparecen nombres que también generan polémica. Entre ellos, Antonella Pozzi, ex Gran Hermano, cuya designación despertó críticas por su falta de experiencia en el ámbito legislativo. También figura Nahuel Piccoli Fortuny, un ex asesor de Magdalena Odarda en la Cámara Alta, quien luego se quedó en Buenos Aires rentado por el Congreso. Y, en medio de ese entramado, aparece la propia Yanina Krieger, la asesora cuya situación fue parte del conflicto que terminó detonando la pelea en Roca.
Pero las controversias que rodean al senador no se limitan a su equipo ni a los episodios de violencia política. En el recinto, no se puso colorado cuando aseguró que los glaciares "son rocas a 4.000 metros congeladas que hoy no sirven para nada y no modifican ningún problema con el recurso hídrico". Su discurso fue recortado y ganó repercuciones en todo el país.
Lo que más inquieta en el mundo libertario es que la historia parece repetirse. Antes fue Lorena Villaverde, la dirigente que encabezó la boleta en Río Negro y terminó envuelta en una cadena de polémicas, denuncias y episodios que golpearon la imagen del espacio. Ahora el nombre cambió, pero el ruido continúa.
Porque mientras La Libertad Avanza intenta consolidarse como fuerza política en la provincia apra competir por la gobernación el año próximo y despegarse de Villaverde y sus papelones, los conflictos internos parecen perseguir a sus propios protagonistas. Cambian las caras, cambian los cargos, pero los escándalos vuelven a aparecer. Y así, entre internas, denuncias, declaraciones polémicas y papelones públicos, el partido del presidente Javier Milei vuelve a quedar salpicado por una escena que poco tiene que ver con la promesa de renovación política que supo agitar en campaña.