Hace alrededor de 10 días el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa disertó en el Centro de Convenciones de Villa la Angostura -junto con el intendente Javier Murer- y anunció un histórico plan de obras de cara al último año y medio de gestión tanto provincial como municipal.
El mismo incluye la construcción de escuelas, nuevas cuadras de asfalto en barrios históricamente postergados y también obras cloacales para mejorar un servicio público esencial para la vida de las personas.
Otras obras determinantes que tiene pensado desarrollar el Gobierno provincial son el interconectado eléctrico AliVilla a través de Alicurá y también la Ruta de Circunvalación para que los camiones que llegan a Argentina o van hacia Chile por intermedio del Paso Internacional Cardenal Samoré no tengan que atravesar la avenida principal de la zona céntrica de Villa la Angostura.
Días atrás, el intendente Javier Murer valoró los anuncios de Figueroa al asegurar en diálogo con AM550 que “Villa la Angostura no es autónoma (en términos financieros) en su totalidad”.
El avance en materia de infraestructura para la ciudad cordillerana es una parte de la película, pero lo que sucede en el ámbito legislativo es otro cantar.
Las internas en el Concejo Deliberante no se disimulan
El Concejo Deliberante de Villa la Angostura atraviesa probablemente uno de sus momentos más delicados en términos de vínculos políticos producto de fracturas internas que se tornan imposibles de disimular y que dificultan la relación institucional con la Municipalidad.
El cuerpo está conformado por siete ediles en seis bloques distintos. El oficialismo (Comunidad) cuenta con dos representantes que, como es lógico, responden al intendente Javier Murer.
Pero acá es cuando empiezan a notarse ciertas particularidades. Dos ediles que representan a las bancas Juntos por el Cambio y Avanzar Neuquén llegaron al cuerpo de la mano del oficialismo, de modo tal que sus espacios fueron colectoras de Comunidad. Sin embargo, no colaboran en muchos proyectos del Ejecutivo que quedan trabados, lo cual evidencia una primera ruptura.
No obstante, desde el entorno de Tomás Andrade (Avanzar) aclararon en confianza con MejorInformado que “buscamos encontrar un equilibrio entre acompañar las iniciativas que contribuyen al desarrollo de Villa la Angostura y cumplir con la función de control que nos otorga la Carta Orgánica. Intentamos que los proyectos avancen lo más rápido posible, siempre que lleguen con la información legal y técnica para analizarlos y tomar una decisión responsable”.
Uno de los espacios vecinalistas en el Concejo Deliberante (Primero Angostura) por lo general se muestra funcional a lo que requiere el oficialismo, aunque hay un quiebre que se ha notado incluso por parte de los ediles oficialistas hacia la gestión municipal.
Uno de los bloques que se muestra como más opositor al Gobierno municipal es Amor por Angostura, referenciado en la figura de María Eugenia Mesa.
De hecho, fuentes cercanas a la concejal afirmaron a este medio que “el temario que propone el Ejecutivo es muy pobre, no hay temas de relevancia”; y destacaron proyectos propios como un crematorio municipal, exención de tasas para vehículos eléctricos y exención de licencias comerciales para nuevos emprendimientos, los cuales “tienen palos en la rueda”.
En dicho bloque entienden que “no hay diálogo ni consensos para alcanzar los acuerdos necesarios para los proyectos que se piden”.
La mirada del oficialismo
Desde las entrañas de la bancada Comunidad admitieron en confianza con MejorInformado que hoy el Concejo Deliberante atraviesa una situación compleja.
Entienden que, si bien presentan los fundamentos técnicos y jurídicos de cada proyecto que se eleva desde el Ejecutivo, no hay una voluntad real para poder construir consensos que lleven a la aprobación de cada iniciativa que se presente.
Pusieron como ejemplo la aprobación de la Ordenanza 4274 que estableció nuevos límites para las contrataciones del Gobierno municipal, algo que consideran en el oficialismo provoca mayores demoras administrativas.
Las críticas del sector oficialista al opositor en el ámbito deliberativo apuntan a que se critican permanentemente los proyectos municipales al punto de, según consideran, no respetar facultades propias del Ejecutivo como por ejemplo la administración de contrataciones. Agregan a eso la escasa presentación de iniciativas propias.
También entienden en Comunidad que se realizan denuncias públicas sobre uso discrecional de los fondos municipales, pero sin utilizar los mecanismos correspondientes.
Los proyectos en agenda del Concejo Deliberante de Villa la Angostura
Está claro que las fracturas a esta altura expuestas a cielo abierto generan complicaciones para el normal funcionamiento del cuerpo encargado de legislar y mejorar la vida de los habitantes de una de las localidades más emblemáticas de la Patagonia.
Uno de los temas más calientes en debate tiene que ver con el veto del intendente Javier Murer a la ordenanza número 4381, cuyo propósito original era verificar la intención de desdoblamiento en contrataciones municipales de servicio y personal.
En el bloque Comunidad entienden que “esa norma no solo intenta definir cuando una contratación podría constituir un desdoblamiento, sino que además avanza sobre la forma en que el Ejecutivo debe proceder respecto de determinados contratos de locación de servicios, ingresando en una esfera que corresponde a la administración municipal”.