En un movimiento estratégico para reactivar su sector energético, Venezuela otorgó licencias a tres empresas extranjeras para la exploración y producción de gas natural. Esta decisión se enmarca en una apertura impulsada por Estados Unidos tras meses de suspensión por los devastadores terremotos del 24 de junio, que causaron más de 6.300 víctimas fatales y paralizaron la concesión de nuevos permisos.
Las compañías beneficiadas son British Petroleum, XRG de Emiratos Árabes Unidos y UCC, con sede en Qatar, que trabajarán en conjunto en el desarrollo del yacimiento de gas natural Loran. Previamente, en junio, el gobierno venezolano autorizó a Shell para operar en otra sección del mismo yacimiento.
Modificaciones de la ley que permitieron la entrada de empresas extranjeras
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, modificó la ley energética para permitir la entrada de firmas estadounidenses y de otras nacionalidades, tras la captura de Nicolás Maduro en enero y presiones de la administración del presidente Donald Trump. En sus palabras, “Tengo un interés especial en el gas para promover el desarrollo nacional”, al anunciar el relanzamiento de la concesión de permisos.
Desde la reforma legal, Venezuela ha concretado varios acuerdos con empresas extranjeras para la exploración, producción y exportación de petróleo y gas. El país posee las mayores reservas probadas de petróleo a nivel mundial, además de vastos yacimientos de gas natural.
Como contraparte a esta apertura, Washington alivió las sanciones impuestas durante el régimen de Maduro, facilitando la entrada de capital y tecnología extranjera.
En cuanto al abastecimiento interno, el vicepresidente de Gas de PDVSA, Jannier Viloria, anunció que el suministro de gas metano está “garantizado al 100%” y que se proyecta para diciembre una entrega de aproximadamente 2.000 millones de pies cúbicos diarios al mercado nacional. Esta cantidad abastecerá no solo al sistema termoeléctrico, sino también a los sectores industrial, doméstico y comercial.
Viloria explicó durante una entrevista en Venezolana de Televisión: “Tenemos un plan de incorporación de gas metano para lo que es el sistema termoeléctrico. Estimamos para diciembre tener una entrega del mercado interno de unos 2.000 millones de pies cúbicos de gas, no solamente para el sector eléctrico, sino también para (el) industrial, doméstico y comercial”.
El sistema eléctrico venezolano ha sufrido fallas crónicas, especialmente en regiones alejadas de Caracas, por lo que estas medidas buscan mitigar la crisis energética.
En paralelo, el gobierno chavista firmó un addendum con la multinacional argentina IMPSA para reactivar la construcción de la central hidroeléctrica Tocoma, ubicada en el estado Bolívar, frontera con Brasil. Esta iniciativa busca fortalecer la generación eléctrica nacional en medio de los persistentes problemas en el suministro.
La central hidroeléctrica Tocoma forma parte del complejo de Guayana junto a las plantas Guri, Macagua y Caruachi. Su construcción comenzó en 2007 y estaba prevista para finalizar en 2014, pero se paralizó con un avance del 87,19%, según la organización Transparencia Venezuela.
El acuerdo con IMPSA, que incluye la instalación de 10 unidades generadoras para aportar 2.640 megavatios al sistema, fue firmado inicialmente en junio y ahora se busca reactivar los trabajos para completar la obra.