GeoPark dio un paso estratégico en su expansión regional y anunció su ingreso al mercado venezolano con la adquisición del 95% de una sociedad que controla el bloque Bare, un activo productor de petróleo pesado ubicado en la Faja Petrolífera del Orinoco.
La operación incorpora a la cartera de la compañía uno de los activos de mayor escala de su historia y abre un nuevo frente de crecimiento junto con sus operaciones en Colombia y Argentina. GeoPark proyecta que la incorporación de Bare, combinada con el crecimiento de Vaca Muerta, podría llevar su producción total a entre 75.000 y 85.000 barriles equivalentes de petróleo por día hacia 2030, cerca de 2,7 veces los niveles actuales.
El bloque cuenta con aproximadamente 15.700 millones de barriles de petróleo original in situ, más de 700 millones de barriles de producción acumulada y unos 1.100 pozos existentes. Actualmente produce alrededor de 11.000 barriles diarios, pero la compañía estima que su potencial máximo puede ubicarse entre 85.000 y 95.000 barriles por día.
Un campo maduro con mucho petróleo por recuperar
La apuesta de GeoPark se basa en el redesarrollo de un campo que ya cuenta con infraestructura y décadas de historia productiva. El objetivo será recuperar parte del petróleo que permanece en el subsuelo mediante nuevas inversiones, rehabilitación de instalaciones y técnicas de recuperación. La empresa estima que el factor de recobro actual, de apenas entre 4% y 5%, podría elevarse hasta un rango de entre 8% y 9%.
El plan contempla alcanzar durante más de una década un nivel de producción de entre 55.000 y 62.000 barriles diarios netos para GeoPark. Bajo el contrato acordado, la compañía calcula además una producción acumulada neta cercana a los 400 millones de barriles. Para Felipe Bayón, CEO de GeoPark, el ingreso a Venezuela representa una oportunidad de largo plazo vinculada con la recuperación de la industria petrolera del país.
“La reactivación del sector energético de Venezuela representa una de las oportunidades industriales más relevantes de América Latina”, sostuvo el ejecutivo.
Un contrato por 25 años
El desarrollo de Bare se realizará bajo un Contrato de Participación Productiva (CPP) con PDVSA Petróleo. GeoPark será el operador y financiará el 100% de las inversiones de capital contempladas en los programas de trabajo aprobados. A cambio, la compañía tendrá una participación económica neta del 65% y derechos para comercializar y monetizar directamente los hidrocarburos, además de acceso a infraestructura crítica y mecanismos destinados a proteger el equilibrio económico del proyecto.
El contrato tendrá una vigencia de 25 años, aunque su entrada en vigor todavía depende de aprobaciones regulatorias, autorizaciones y requisitos vinculados con las sanciones aplicables. La compañía estima un plazo máximo de 120 días para completar esas condiciones.GeoPark asegura contar con aproximadamente US$700 millones de liquidez y fuentes de financiamiento comprometidas o negociadas para afrontar el desarrollo progresivo del activo.
La operación también provocará un cambio relevante en la estructura accionaria de GeoPark. La compañía adquirirá la participación restante del 95% en la sociedad que controla el CPP mediante la emisión de 42,1 millones de acciones a una entidad del Grupo Gilinski. Las acciones serán emitidas a US$12,22 por título, un valor que representa una prima del 26% frente al precio promedio ponderado de 30 días de GeoPark.
Una vez concretada la operación, el Grupo Gilinski pasará a controlar aproximadamente el 56,3% de las acciones ordinarias de la petrolera. Ese porcentaje podría elevarse hasta cerca del 58,4% si se activa el mecanismo de ajuste previsto en el acuerdo. Además, el grupo lanzará una oferta pública de adquisición por hasta US$100 millones, también a US$12,22 por acción, como alternativa de liquidez para los accionistas.
Venezuela, Vaca Muerta y el salto regional
Con Bare, GeoPark busca combinar un activo de enorme volumen en Venezuela con el crecimiento de sus operaciones en Argentina y Colombia. La compañía considera que el bajo factor de recuperación del bloque, la infraestructura existente y el potencial de incrementar la producción constituyen los principales motores de creación de valor. El desafío, ahora, será convertir ese potencial geológico en producción efectiva en un mercado atravesado por restricciones operativas, regulatorias y financieras. Para GeoPark, el desembarco representa una apuesta de largo plazo: sumar reservas de gran escala, aumentar la producción y posicionarse en uno de los mercados petroleros con mayor potencial de recuperación de América Latina.