GeoPark decidió pisar el acelerador en Vaca Muerta. La petrolera puso en marcha un ambicioso plan de expansión que contempla inversiones superiores a US$1.000 millones, una intensa campaña de perforación y la incorporación de infraestructura clave para convertir sus activos no convencionales en uno de los principales motores de crecimiento de la compañía.
El proyecto, presentado junto con Gas y Petróleo del Neuquén (GyP) para acceder al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), busca multiplicar por más de trece la producción actual en la formación neuquina. La meta es pasar de los actuales 1.500 barriles equivalentes de petróleo por día (boepd) a alrededor de 20.000 boepd en los próximos tres años.
Mientras espera la aprobación del régimen de incentivos, la empresa ya comenzó a ejecutar parte del plan. Durante el segundo trimestre avanzó con la perforación y completación de cinco nuevos pozos en el bloque Loma Jarillosa Este, considerado uno de sus activos estratégicos dentro de Vaca Muerta.
La campaña incluyó la perforación de tres pozos horizontales agrupados en el Pad 1030, con laterales de unos 2.450 metros y tiempos promedio de perforación de apenas 14,2 días por rama horizontal, un indicador que refleja mejoras en la eficiencia operativa de la compañía.
En paralelo, GeoPark avanzó con las tareas de fractura hidráulica de los cinco pozos del pad y completó más de la mitad de las etapas previstas antes del cierre de junio. También perforó dos pozos verticales destinados al manejo del agua de producción y al monitoreo del comportamiento del yacimiento, infraestructura considerada clave para sostener el desarrollo del bloque.
Otro paso relevante fue la aprobación del Estudio de Impacto Ambiental para Loma Jarillosa Este, autorización que habilita la continuidad de las futuras campañas de perforación y despeja uno de los principales requisitos regulatorios para acelerar las inversiones.
Con el objetivo de garantizar la continuidad de su programa de desarrollo, la petrolera aseguró la disponibilidad de un equipo de perforación exclusivo durante los próximos tres años mediante un contrato firmado con Helmerich & Payne, uno de los principales proveedores de servicios de perforación del sector. El equipo operará tanto en Loma Jarillosa Este como en el bloque Puesto Silva Oeste, donde la empresa también proyecta ampliar su actividad.
El crecimiento de la producción estará acompañado por una mayor capacidad para evacuar el petróleo. En ese sentido, GeoPark firmó acuerdos con Pan American Energy para garantizar el procesamiento y transporte del crudo hacia las terminales de exportación de Puerto Rosales y Punta Colorada, convenios que estarán vigentes hasta fines de 2027 y que podrán extenderse.
La estrategia refleja el cambio de escala que la compañía busca alcanzar en la Cuenca Neuquina. Si bien la producción promedio en Argentina se mantuvo estable durante el segundo trimestre, en torno a los 1.400 barriles equivalentes diarios, la empresa concentró sus esfuerzos en preparar la infraestructura y los nuevos desarrollos que permitirán incrementar significativamente esos volúmenes una vez que los pozos entren en producción.
A nivel regional, GeoPark produjo un promedio de 27.271 barriles equivalentes por día entre abril y junio y mantuvo ocho equipos operativos entre perforación y workover en sus distintas áreas de operación. Sin embargo, la compañía dejó en claro que el principal foco de crecimiento para los próximos años estará puesto en el shale neuquino.
De cara al segundo semestre, el desafío será completar las tareas de fractura hidráulica, conectar los nuevos pozos e iniciar su producción comercial. Con un plan de inversión de más de US$1.000 millones, infraestructura asegurada y un horizonte exportador cada vez más consolidado, GeoPark busca posicionarse entre los nuevos protagonistas del desarrollo de Vaca Muerta.