Vaca Muerta volvió a ocupar un lugar central en la agenda internacional de inversiones y Neuquén llegó a París con una carta concreta: el potencial de la formación para transformar a la Argentina en un gran exportador de petróleo y gas. Durante la primera jornada de Argentina Week, empresarios europeos, funcionarios y referentes del sector energético coincidieron en destacar las oportunidades que abre el desarrollo de los hidrocarburos no convencionales.
El gobernador Rolando Figueroa fue parte de la delegación argentina que buscó mostrar ante inversores europeos las condiciones y perspectivas de Neuquén. El interés empresarial estuvo atravesado por una pregunta central: cómo convertir los recursos de Vaca Muerta en producción creciente, infraestructura y exportaciones sostenidas.
La energía fue, en ese contexto, uno de los principales ejes del encuentro desarrollado en París. El petróleo y el gas aparecieron asociados a los proyectos de GNL, nuevas inversiones, infraestructura de transporte y el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI).
Uno de los anuncios que impacta directamente sobre Neuquén fue el avance de Pluspetrol con un proyecto alcanzado por el RIGI, en una muestra del peso que adquirió el régimen para canalizar inversiones de gran escala hacia Vaca Muerta. También hubo novedades de Glencore, que obtuvo la aprobación del RIGI para Agua Rica, en Catamarca, con una inversión estimada de US$4.000 millones. Aunque se trata de un proyecto minero, el anuncio reforzó ante los inversores europeos el alcance que el Gobierno busca darle al régimen para atraer capital de largo plazo a distintos sectores estratégicos.
El gran proyecto: Argentina LNG
La otra gran pieza energética que Argentina llevó a París fue Argentina LNG, el ambicioso proyecto impulsado por YPF junto con socios internacionales para desarrollar una cadena de producción y exportación de gas natural licuado a partir de Vaca Muerta.
El proyecto fue destacado por Sultan Al Jaber, managing director de ADNOC, una de las compañías asociadas a YPF en la iniciativa. El ejecutivo señaló que Argentina está avanzando en infraestructura orientada a las exportaciones y consideró que el rumbo adoptado abre oportunidades para el desarrollo energético.
Argentina LNG apunta a convertir el gas de Vaca Muerta en un producto exportable a mercados internacionales y requiere inversiones de enorme escala. En París, el proyecto funcionó como una de las principales cartas para mostrar que el desarrollo de la formación no termina en el mercado interno.La lógica es ampliar la capacidad de producción de gas, desarrollar infraestructura y avanzar hacia una industria de GNL capaz de generar exportaciones de largo plazo.
El interés europeo también quedó reflejado en los anuncios realizados por las grandes compañías energéticas.TotalEnergies, que ya lleva inversiones por unos US$10.000 millones en Argentina, anunció un nuevo proyecto bajo el RIGI por US$5.000 millones para sus operaciones en Vaca Muerta.
El CEO global de la compañía francesa, Patrick Pouyanné, fue uno de los empresarios que destacó el potencial argentino durante la jornada. La energía también estuvo presente en la exposición de Marcos Bulgheroni, CEO de Pan American Energy, quien puso el foco en el potencial del gas y anunció un RIGI por US$1.200 millones para hidrocarburos convencionales en Chubut.
Por su parte, Marcelo Mindlin, CEO de Pampa Energía, presentó los proyectos de la compañía vinculados con la producción de urea junto con el grupo Maire y remarcó la necesidad de acelerar las obras de infraestructura para monetizar los recursos de petróleo y gas.
Qué miran los empresarios europeos
Más allá de los anuncios, Argentina Week dejó expuesta una combinación de interés y cautela entre los inversores. La oportunidad que ofrece Vaca Muerta aparece asociada a recursos abundantes y competitivos, pero los empresarios también siguen de cerca las condiciones macroeconómicas, la estabilidad regulatoria, el acceso a infraestructura y la capacidad del país para sostener reglas de juego de largo plazo.
Ese fue uno de los mensajes que atravesó las reuniones y paneles del encuentro: el potencial energético argentino despierta interés, pero el desafío es transformar ese potencial en proyectos financiables y sostenibles durante décadas. El Gobierno buscó responder a esas dudas con el RIGI y con una agenda basada en cuatro ejes que Federico Sturzenegger definió como fiscalidad, desregulación, respeto por los derechos de propiedad y apertura económica. En paralelo, funcionarios del equipo económico mantuvieron reuniones con fondos internacionales y entidades financieras, en un intento por acercar capitales a los proyectos argentinos.
Para Neuquén, el mensaje de París tiene una particular relevancia. El desarrollo de Vaca Muerta dejó de estar limitado a la discusión sobre cuánto petróleo y gas puede producir la formación y pasó a involucrar una agenda mucho más amplia: oleoductos, gasoductos, plantas de procesamiento, exportaciones de crudo, GNL y financiamiento internacional.
La presencia de Figueroa en la delegación provincial permitió mostrar ante el empresariado europeo el papel de Neuquén como territorio central de esa transformación. Mientras las compañías avanzan con nuevas etapas de inversión y el Gobierno intenta consolidar el marco del RIGI, el desafío que aparece hacia adelante es ampliar la infraestructura al ritmo que demanda Vaca Muerta.
En París, la energía funcionó como uno de los principales argumentos para atraer inversiones hacia la Argentina. Y dentro de esa agenda, Neuquén y Vaca Muerta ocuparon un lugar privilegiado: el de una formación que busca pasar de ser una gran reserva de hidrocarburos a convertirse en una plataforma exportadora de escala global.