Genneia fue la principal adjudicataria de la primera licitación nacional destinada a incorporar sistemas de almacenamiento de energía mediante baterías (BESS) en el Sistema Argentino de Interconexión (SADI). La empresa obtuvo la preadjudicación de 421 megavatios (MW), equivalentes al 60% de los 701 MW asignados en esta etapa del programa AlmaSADI, impulsado por la Secretaría de Energía y administrado por CAMMESA.
Con ese resultado, la firma lideró ampliamente la convocatoria, superando al segundo oferente, 360Energy, que recibió 150 MW. Del proceso también participaron compañías como YPF Luz, Central Puerto, Pampa Energía, MSU Energy, PCR, Secco, Aluar, Sullair y SIXA Energy, entre otras.
La adjudicación definitiva está prevista para el 8 de julio, aunque la instancia de preasignación ya refleja el fuerte interés que despertó el programa entre los inversores. En total se presentaron 235 proyectos correspondientes a 37 empresas nacionales e internacionales, con una oferta conjunta de 8.335 MW, casi doce veces superior a la potencia requerida.
El programa AlmaSADI busca incorporar hasta 700 MW de capacidad de almacenamiento en nodos estratégicos de la red eléctrica para mejorar la estabilidad del sistema, optimizar la gestión de la demanda y reducir el riesgo de interrupciones del suministro. La iniciativa prevé inversiones privadas por alrededor de US$700 millones mediante contratos de largo plazo con CAMMESA.
La tecnología BESS permite almacenar electricidad durante los períodos de menor demanda o de mayor generación para liberarla cuando el consumo aumenta. De esta manera, aporta mayor flexibilidad operativa al sistema eléctrico y mejora el aprovechamiento de la energía disponible, especialmente en zonas donde la infraestructura de transporte presenta limitaciones.
Los proyectos adjudicados a Genneia estarán ubicados en nodos considerados estratégicos para la red nacional, entre ellos Bragado, El Bracho, Chascomús, Cañada de Gómez y Mar de Ajó.
Tras conocerse los resultados, el CEO de Genneia, Bernardo Andrews, destacó que la empresa obtuvo siete proyectos y el 59% de la potencia preasignada, lo que, según afirmó, consolida su posición en el desarrollo de soluciones energéticas y refleja la competitividad de las propuestas presentadas.
El avance del almacenamiento energético responde a un desafío creciente del sistema eléctrico argentino. En los últimos años, la expansión de la generación renovable avanzó con mayor velocidad que las obras de transporte de energía, lo que limita el aprovechamiento de la capacidad instalada en algunas regiones.
Además de mejorar la confiabilidad del sistema, la incorporación de esta tecnología acompañará el crecimiento de actividades con alta demanda eléctrica, como el desarrollo de Vaca Muerta, la minería y nuevos proyectos industriales.
Para Genneia, la incorporación de proyectos de almacenamiento complementa su presencia en el mercado de las energías renovables, donde ya supera los 1.300 MW de potencia instalada.
La licitación AlmaSADI marca el inicio del desarrollo del almacenamiento eléctrico a gran escala en Argentina y abre un nuevo segmento dentro del mercado energético, con el objetivo de fortalecer la seguridad y la eficiencia del sistema frente al crecimiento de la demanda y de las fuentes renovables.