La recuperación de la actividad industrial vinculada a la energía, el crecimiento de las exportaciones y una mayor demanda de insumos para distintas cadenas productivas permitieron que la industria química y petroquímica alcanzara en abril de 2026 su mayor nivel de producción de los últimos 13 meses, en un contexto donde la expansión de Vaca Muerta comienza a generar un efecto multiplicador sobre sectores estratégicos de la economía.
Según el último informe elaborado por la Cámara de la Industria Química y Petroquímica (CIQyP), el sector mostró una mejora generalizada en sus principales indicadores, con avances en producción, ventas locales, exportaciones y utilización de la capacidad instalada.
La actividad productiva registró una suba interanual del 11% y alcanzó el nivel más alto desde marzo de 2025. El desempeño estuvo impulsado principalmente por la recuperación de los productos básicos orgánicos e inorgánicos, segmentos estrechamente vinculados al abastecimiento de industrias energéticas, manufactureras y petroquímicas.
Aunque el crecimiento mensual fue del 1% respecto de marzo, el dato más relevante es que el sector logró consolidar una tendencia positiva luego de varios meses de fluctuaciones productivas asociadas a paradas técnicas y tareas de mantenimiento.
Detrás de esa recuperación aparecen factores vinculados a la mayor actividad económica de sectores demandantes de insumos químicos, entre ellos la cadena energética que acompaña el desarrollo de Vaca Muerta. La expansión de la producción de petróleo y gas no convencional incrementa la demanda de productos químicos utilizados en perforación, completación de pozos, tratamiento de fluidos, transporte y procesos industriales asociados.
Las exportaciones se convirtieron en uno de los principales motores de la mejora sectorial. Durante abril registraron un salto mensual del 21%, impulsadas por mayores volúmenes de básicos orgánicos y productos termoplásticos. En términos interanuales, las ventas externas crecieron un 67% medidas en dólares, mientras que en el acumulado del primer cuatrimestre mostraron un avance del 47%.
El dinamismo exportador permitió generar divisas por 333 millones de dólares durante abril y acumular ventas por 1.150 millones de dólares en los primeros cuatro meses del año. El mercado interno también mostró signos de recuperación. Las ventas locales crecieron un 5% respecto de marzo y un 34% frente al mismo mes de 2025. El desempeño estuvo impulsado por una mayor demanda de productos agroquímicos e intermedios industriales, acompañando la reactivación de distintos sectores productivos.
Uno de los indicadores que mejor refleja el repunte es la utilización de la capacidad instalada. Mientras los productos básicos e intermedios operaron al 67%, los segmentos petroquímicos alcanzaron un nivel cercano al pleno funcionamiento, con una ocupación del 97%. Para los analistas del sector, este dato refleja no sólo una mejora de la actividad sino también una creciente necesidad de inversiones para acompañar la expansión de la demanda industrial y energética en los próximos años.
La mejora también alcanzó a la Pequeña y Mediana Industria Química (PyMIQ). El segmento registró un crecimiento mensual de producción del 15% y mantuvo una evolución favorable en las ventas locales y exportaciones, consolidando una recuperación gradual luego de un período de desaceleración.
Otro dato relevante del informe es la evolución del comercio exterior. Mientras las exportaciones crecieron con fuerza, las importaciones mostraron una suba moderada del 4% interanual y una caída acumulada del 5% durante el primer cuatrimestre. Como resultado, el déficit de la balanza comercial sectorial se redujo un 48% respecto del mismo período de 2025.
Desde la CIQyP destacaron que la industria continúa demostrando capacidad de adaptación en un escenario internacional complejo, marcado por tensiones geopolíticas y volatilidad en los mercados de materias primas.
"Los resultados muestran la resiliencia del sector químico y petroquímico, proveedor de casi todas las cadenas productivas del país, con una recuperación tanto en producción como en mercado interno y una mayor participación en las exportaciones industriales argentinas", señaló Jorge de Zavaleta, director ejecutivo de la entidad.
No obstante, el dirigente advirtió que la evolución del conflicto en Medio Oriente sigue siendo un factor de atención debido a su potencial impacto sobre el abastecimiento de materias primas y los costos de insumos industriales.
Con exportaciones en crecimiento, plantas operando cerca de su capacidad máxima y una demanda asociada al desarrollo energético nacional, la petroquímica comienza a mostrar señales de una recuperación más sólida. En ese escenario, el crecimiento sostenido de Vaca Muerta aparece como uno de los principales motores capaces de impulsar una nueva etapa de expansión para una industria clave en la generación de valor agregado y divisas para la economía argentina.