Las principales operadoras de Vaca Muerta profundizan sus planes de crecimiento pese al nuevo escenario internacional para el precio del petróleo. Así lo señala un informe de Allaria, que identifica una nueva etapa de expansión basada en mayores inversiones, aumento de la actividad de perforación y proyectos orientados tanto a la exportación de crudo como de gas natural.
Entre las novedades más relevantes aparece la consolidación de nuevas áreas por parte de YPF para respaldar el desarrollo de Argentina LNG, el megaproyecto destinado a transformar al país en un exportador global de gas natural licuado.
La petrolera de mayoría estatal obtuvo recientemente cinco concesiones no convencionales en Neuquén vinculadas a activos de gas húmedo incorporados tras el acuerdo de intercambio de activos con Pluspetrol. El plan contempla inversiones iniciales superiores a los USD 525 millones, la perforación de 38 pozos horizontales y obras de infraestructura destinadas a acelerar el desarrollo de los bloques.
Según destaca Allaria, las áreas Las Tacanas I y II tendrán un rol estratégico dentro del hub gasífero de YPF, mientras que Meseta Buena Esperanza I y II concentrarán gran parte de las inversiones asociadas al procesamiento de líquidos. El objetivo final es garantizar el abastecimiento de gas para los futuros trenes de licuefacción previstos en la costa atlántica.
Vista apuesta a una nueva escala
Otro de los movimientos destacados corresponde a Vista Energy, que actualizó sus proyecciones tras concretar la incorporación de los activos de Equinor Argentina. La operación permitió a la compañía sumar participación en Bandurria Sur y Bajo del Toro, dos bloques estratégicos operados por YPF. Como resultado, Vista elevó su guidance para 2026 y proyecta una producción promedio de 158.000 barriles equivalentes por día, un crecimiento del 37% respecto del año anterior.
La compañía también incrementó sus expectativas de largo plazo. Su plan estratégico ahora prevé alcanzar una producción de 250.000 barriles equivalentes diarios hacia 2030, un 25% por encima de las metas originales. Para sostener ese crecimiento, Vista prevé perforar entre 100 y 110 pozos por año entre 2026 y 2028 y destinar cerca de USD 1.800 millones en inversiones durante este año.
Chevron redobla su apuesta
La tercera gran novedad identificada por Allaria es el desembarco de Chevron bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). La compañía presentó un proyecto de USD 13.800 millones para desarrollar el bloque El Trapial, uno de los activos con mayor potencial petrolero dentro de la formación neuquina. Además, Chevron decidió integrar El Trapial y Narambuena a su división global de recursos no convencionales, el mismo equipo técnico que supervisa las operaciones de la compañía en la cuenca del Permian, en Estados Unidos.
La decisión refleja la importancia estratégica que Vaca Muerta adquirió dentro del portafolio global de la petrolera estadounidense. Actualmente, Chevron combina su rol como operador directo en El Trapial con su participación del 50% junto a YPF en Loma Campana, el primer yacimiento de Vaca Muerta que superó los 100.000 barriles diarios de producción.
El informe también resalta la evolución del negocio gasífero. En abril, la producción nacional alcanzó los 140,5 millones de metros cúbicos diarios, un incremento interanual del 3,6%, mientras que las exportaciones crecieron 17% y llegaron a 11,47 millones de metros cúbicos por día. Chile continúa siendo el principal destino del gas argentino, concentrando más del 90% de los envíos al exterior.
En paralelo, YPF avanzó en un acuerdo estratégico para abastecer durante 15 años el proyecto de procesamiento de líquidos que desarrolla TGS. La petrolera aportará aproximadamente la mitad del gas que procesará la futura planta, una iniciativa considerada clave para monetizar la producción creciente de Vaca Muerta y fortalecer el complejo exportador de Bahía Blanca.
Para los analistas de Allaria, la combinación de nuevas inversiones, infraestructura de evacuación y proyectos vinculados al GNL configura un escenario de crecimiento estructural para Vaca Muerta. Más allá de las fluctuaciones del precio internacional del petróleo, las principales operadoras continúan elevando sus apuestas sobre el potencial de largo plazo de la formación neuquina.