Tecpetrol destina entre US$ 1.500 millones y US$ 2.000 millones a sus proyectos en Vaca Muerta durante 2026, con Los Toldos II Este como principal foco de inversión y Fortín de Piedra como uno de los pilares de su producción de gas. La estrategia combina la construcción de infraestructura, la perforación y terminación de pozos y la preparación de nuevas instalaciones para ampliar la capacidad productiva.
“Hoy, que estamos en plena etapa de desarrollo, estamos en el orden de los 2.000 millones de dólares en este año”, afirmó Martín Bengoechea, vicepresidente de la cuenca neuquina de Tecpetrol, durante una entrevista con Mejor Energía en la cuarta jornada de la Argentina Oil & Gas Patagonia 2026.
El ejecutivo precisó que el desembolso está vinculado principalmente al desarrollo petrolero. “Los Toldos, más Fortín de Piedra, estamos entre 1.500 y 2.000 millones de dólares”, señaló, en referencia a los dos proyectos que concentran buena parte de la actividad de la compañía en la cuenca.
La apuesta es que el crecimiento de la producción se traduzca en un nuevo salto para Tecpetrol. “Rápidamente, el año que viene vamos a estar orillando los 100.000 barriles por día de petróleo”, anticipó Bengoechea. En gas, la proyección de la empresa es alcanzar alrededor de 30 millones de metros cúbicos diarios con el aporte conjunto de sus desarrollos.
Los Toldos II Este, el motor de la expansión petrolera
El desarrollo de Los Toldos II Este, ubicado en el norte de Vaca Muerta, cerca de Rincón de los Sauces, es uno de los principales motores de inversión de Tecpetrol. La empresa comenzó con trabajos de evaluación del bloque y lanzó su desarrollo en 2025. Actualmente, avanza con la construcción de instalaciones de superficie, la perforación y la terminación de pozos.
“Hoy entran al bloque alrededor de 4.000 personas por día a la construcción de las facilities que estamos llevando adelante con Techint”, detalló Bengoechea. La cifra da cuenta de la dimensión de las tareas en marcha, aunque corresponde al movimiento diario de personas y no necesariamente a trabajadores distintos.
La compañía tiene tres equipos de perforación activos en el bloque y trabaja para cumplir un cronograma que prevé poner en marcha el primer módulo de procesamiento en marzo de 2027.
Ese primer módulo tendrá capacidad para 35.000 barriles diarios. Unos meses después, Tecpetrol espera habilitar un segundo módulo de igual capacidad para alcanzar un nivel de diseño de 70.000 barriles por día.
La estrategia consiste en preparar los pozos con anticipación para incorporar rápidamente la producción una vez que la infraestructura esté operativa. “La idea es poder llenar rápidamente ese primer módulo”, explicó el vicepresidente de la cuenca neuquina.
La planta contempla, además, la posibilidad de incorporar módulos adicionales. Según Bengoechea, esa alternativa podría aplicarse tanto a Los Toldos II Este como a Los Toldos II Norte, un bloque cercano que la empresa identifica como otra oportunidad para ampliar su capacidad.
De 40 días a 16: cómo cambió la productividad en Vaca Muerta
La evolución tecnológica y operativa es uno de los factores que explican el crecimiento de la formación neuquina. Bengoechea, que lleva 23 años en Tecpetrol y participó en la coordinación del proyecto original de Fortín de Piedra, describió el cambio que experimentó la perforación en la última década.
Nosotros, cuando arrancamos Fortín de Piedra, perforábamos pozos que tenían 1.500 metros de rama y tardábamos 40 días en perforar esos pozos. Hoy perforamos pozos que tienen 3.500 metros de rama y estamos tardando 16 o 17 días”, comparó.
La diferencia refleja el aumento de la longitud de las ramas laterales de los pozos y la reducción de los tiempos de perforación. En términos operativos, esa mejora permite desarrollar los recursos con mayor eficiencia y resulta decisiva para proyectos que demandan grandes inversiones antes de comenzar a generar ingresos.
Para Bengoechea, el avance no responde solamente a la calidad del recurso geológico, sino también al aprendizaje acumulado por las compañías. “La mejora de la performance que hemos ido teniendo como industria, todas las compañías, ha sido muy notable”, sostuvo.
A esa evolución sumó otros factores: el acceso al financiamiento, la estabilidad macroeconómica, las condiciones para planificar inversiones de largo plazo, el RIGI y los precios de los últimos meses. “Las perspectivas y el potencial, sin duda, son muy buenos”, resumió.
Fortín de Piedra mantiene su peso en la producción de gas
Mientras Los Toldos II Este concentra la expansión petrolera, Fortín de Piedra continúa siendo un activo central para Tecpetrol en el segmento gasífero.
El yacimiento produce alrededor de 24 millones de metros cúbicos diarios durante los inviernos y aporta unos 10.000 barriles diarios de líquidos, según los datos brindados por Bengoechea.
El ejecutivo explicó que existe potencial para aumentar la producción de gas con nuevas instalaciones y con el aporte conjunto de otros desarrollos de la compañía. En ese escenario, consideró viable alcanzar los 30 millones de metros cúbicos diarios entre Fortín de Piedra, Los Toldos II y otros proyectos de la cuenca.
El objetivo para 2027 combina así dos frentes: consolidar la producción de gas y acelerar el crecimiento del petróleo. La estrategia también busca aprovechar la infraestructura de transporte que se está construyendo para evacuar mayores volúmenes.
Una inversión de US$ 2.500 millones antes de producir
La magnitud de Los Toldos II permite dimensionar las necesidades de capital que demanda el desarrollo de Vaca Muerta. Bengoechea estimó que el proyecto requiere una inversión de capital de unos US$ 2.500 millones antes de comenzar a producir, de los cuales alrededor de US$ 2.000 millones serían financiados.
En ese contexto, valoró el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) como una herramienta que contribuye a generar condiciones para proyectos de gran escala.
Lo vemos muy positivo para hacer estas inversiones por la magnitud, por el horizonte que requieren”, afirmó. También destacó la importancia de la estabilidad macroeconómica y de las reglas de juego para acceder a financiamiento de largo plazo.
Según explicó, esos son precisamente algunos de los aspectos que evalúan los fondos e inversores que participan en el financiamiento de proyectos energéticos.
El ejecutivo también reconoció que, pese a los avances, la infraestructura sigue siendo un condicionante para la expansión. Mencionó el desarrollo de nuevos gasoductos y el sistema de evacuación de petróleo Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) como obras relevantes para acompañar el crecimiento de la producción. “Se hizo un montón, pero todavía falta”, advirtió. Y agregó que el potencial de la cuenca obliga a seguir ampliando las instalaciones de transporte y evacuación.
El impacto sobre los proveedores y el empleo especializado
La actividad de Tecpetrol también se apoya en una extensa cadena de empresas de servicios, contratistas y proveedores. Bengoechea señaló que en Los Toldos II Este trabajan entre 700 y 800 empresas vinculadas al proyecto, mientras que la compañía acompaña a más de 200 firmas a través de ProPymes, el programa del Grupo Techint.
La iniciativa incluye capacitación, consultoría y asistencia para mejorar las capacidades de las empresas que participan en la cadena de valor. La magnitud del desarrollo requiere coordinación entre la operadora y sus proveedores para cumplir los estándares técnicos y los plazos previstos.
Hay mucho entramado y mucha gente, empresas, que están trabajando en la cuenca”, afirmó Bengoechea al referirse al impacto de la actividad sobre la economía regional.
La formación de recursos humanos es otro de los desafíos. La compañía trabaja junto con la provincia de Neuquén en el programa GENERA, orientado a la educación técnica, que alcanzó a más de 2.000 estudiantes e incluyó más de 30 visitas de escuelas técnicas a instalaciones de la industria.
Tecpetrol también participa del Instituto Vaca Muerta y mantiene vínculos con universidades para contribuir a la formación de técnicos y profesionales.
El objetivo es que el crecimiento de la producción encuentre trabajadores capacitados y empresas locales preparadas para responder a las exigencias de una industria que demanda cada vez más especialización.
La meta de Tecpetrol hacia 2030
El horizonte de la compañía excede la puesta en marcha de los módulos de Los Toldos II Este. Una vez que alcance una producción cercana a los 100.000 barriles diarios de petróleo, Tecpetrol espera sostener ese nivel y continuar creciendo con proyectos adicionales.
En gas, el objetivo es ubicarse alrededor de los 30 millones de metros cúbicos diarios con el aporte conjunto de sus desarrollos en la cuenca neuquina.
Para Bengoechea, la evolución de Vaca Muerta se explica por una combinación de productividad, aprendizaje operativo, inversión e infraestructura. También destacó que, a pesar de los cambios que atravesó la economía argentina, hubo continuidad en determinadas condiciones que permitieron sostener el desarrollo de la actividad.
La expansión, sin embargo, dependerá de que los proyectos completen sus etapas de construcción, incorporen los pozos previstos y cuenten con capacidad de transporte suficiente. En ese escenario, Los Toldos II Este representa la principal apuesta petrolera de Tecpetrol para los próximos años, mientras Fortín de Piedra mantiene su relevancia en la producción de gas.
La entrevista completa a Martín Bengoechea de Tecpetrol