La visita de la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, a Vaca Muerta dejó un mensaje político y económico que excede el carácter protocolar de la recorrida. La presencia de la máxima autoridad del organismo en Loma Campana, el principal desarrollo de shale oil de YPF, ratificó el creciente interés internacional por el potencial energético de la Cuenca Neuquina y el papel estratégico que ocupa en el plan económico del Gobierno nacional.
Georgieva llegó a Neuquén acompañada por el ministro de Economía, Luis Caputo, y el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín. Tras un breve encuentro con el gobernador Rolando Figueroa en el aeropuerto, la comitiva se trasladó en helicóptero hasta el yacimiento operado por YPF, donde recorrió instalaciones, visitó un equipo de perforación y dialogó con trabajadores y representantes de empresas de servicios petroleros que operan en la formación.
Fuentes nacionales señalaron que la visita respondió a un pedido personal de Georgieva, interesada en conocer de primera mano el desarrollo de Vaca Muerta. El interés del organismo se explica por el creciente peso que adquirió la formación en el escenario energético global, impulsado por la llegada de nuevas inversiones internacionales, el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y la demanda mundial de nuevas fuentes de abastecimiento energético.
Para el Gobierno nacional, la recorrida constituyó una oportunidad para mostrar al principal activo económico del país y reforzar la confianza del FMI en el rumbo económico. La estrategia oficial apunta a exhibir a Vaca Muerta como la principal fuente de generación de divisas para sostener la estabilidad macroeconómica y afrontar los compromisos financieros de los próximos años.
Durante su paso por Neuquén, Georgieva recibió información sobre los principales proyectos de expansión del sector, entre ellos el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) y Argentina LNG, iniciativas destinadas a incrementar la capacidad exportadora de petróleo y gas.
En el aeropuerto neuquino, el gobernador Rolando Figueroa le presentó a la titular del FMI el trabajo que desarrolla la provincia para acompañar el crecimiento de Vaca Muerta, con especial énfasis en la sustentabilidad social y en las inversiones necesarias para atender el fuerte desarrollo de la actividad hidrocarburífera.
El respaldo del organismo ya había quedado plasmado un día antes, cuando Georgieva destacó en Buenos Aires las perspectivas de la economía argentina y afirmó que el país cuenta con una "gran promesa" basada en el desarrollo de sus recursos naturales. También remarcó que el RIGI proyecta inversiones por unos 45.000 millones de dólares en sectores como el petróleo, el gas, la minería y el agro.
El interés del FMI encuentra respaldo en los números que exhibe Vaca Muerta. Durante junio, la formación alcanzó un nuevo récord de producción de petróleo con más de 648.000 barriles diarios, un 30% por encima del mismo mes del año anterior, mientras que la producción de gas llegó a 118,6 millones de metros cúbicos diarios.
Ese crecimiento ya tiene impacto sobre la economía nacional. Las exportaciones energéticas crecieron 48% en el primer semestre de 2026 y las proyecciones oficiales estiman que este año la balanza energética alcanzará un superávit cercano a los 14.000 millones de dólares.
Con este escenario, la visita de Georgieva dejó una señal que el Gobierno buscó capitalizar: Vaca Muerta dejó de ser únicamente un proyecto de desarrollo hidrocarburífero para convertirse en uno de los activos estratégicos que la Argentina exhibe ante los organismos internacionales y los inversores como garantía de crecimiento, generación de divisas y expansión de las exportaciones.