Neuquén continúa consolidándose como el principal polo energético del país. Durante mayo de 2026, la provincia produjo en promedio 634.802 barriles diarios de petróleo, un nuevo máximo histórico que le permitió aportar el 71,9% de toda la producción nacional, confirmando el peso determinante que adquirió Vaca Muerta dentro del sistema hidrocarburífero argentino.
Las cifras muestran que casi tres de cada cuatro barriles de petróleo producidos en Argentina provienen actualmente de Neuquén. Sobre un total nacional de 883.247 barriles diarios, la provincia volvió a ampliar su participación y reforzó una tendencia que se viene profundizando desde la expansión del desarrollo no convencional.
El nuevo récord representa un incremento de 5.878 barriles diarios respecto de abril, equivalente a una mejora mensual cercana al 0,93%. Aunque el crecimiento porcentual fue moderado, el dato adquiere relevancia porque vuelve a elevar el techo histórico de producción provincial y confirma que la actividad en Vaca Muerta mantiene una trayectoria ascendente sostenida.
Detrás de este desempeño aparecen varios factores: el incremento de la productividad de los pozos shale, la incorporación permanente de nuevas perforaciones, una mayor eficiencia operativa y la expansión gradual de la infraestructura necesaria para evacuar mayores volúmenes de crudo hacia los mercados interno y de exportación.
El desempeño neuquino evidencia que el crecimiento de la producción petrolera argentina depende, cada vez más, del desarrollo de Vaca Muerta. Ya durante abril, la provincia había alcanzado otro récord con 628.924 barriles diarios, impulsada por una producción no convencional que representó más del 97% del total provincial. El registro de mayo consolida esa tendencia y confirma que el shale oil continúa desplazando los límites históricos de producción.
La creciente participación de Neuquén también modifica el mapa energético nacional. Mientras otras cuencas mantienen niveles relativamente estables, el desarrollo del recurso no convencional permite que la provincia explique prácticamente todo el crecimiento del sector hidrocarburífero argentino.
El gas también aceleró su producción
El avance no se limitó al petróleo. Durante mayo, Neuquén registró una producción promedio de 114 millones de metros cúbicos diarios de gas natural, frente a los 101,19 millones contabilizados en abril. El incremento de 12,81 millones de metros cúbicos diarios representa una suba mensual del 12,66%, uno de los mayores aumentos registrados en los últimos meses.
La recuperación resulta especialmente significativa porque coincide con el inicio del período de mayor consumo de gas del año, cuando aumenta la demanda residencial por calefacción y crecen los requerimientos de generación eléctrica e industria. En abril, la producción gasífera había mostrado una leve retracción mensual, aunque mantenía un crecimiento interanual superior al 10%. Los datos de mayo no sólo compensan esa baja sino que vuelven a colocar a la cuenca neuquina como el principal sostén del abastecimiento nacional.
El crecimiento sostenido de la producción refleja además el impacto de las inversiones realizadas en infraestructura durante los últimos años. La ampliación de la capacidad de transporte mediante nuevos oleoductos y gasoductos permitió aliviar uno de los principales cuellos de botella que limitaban el desarrollo de Vaca Muerta. A ello se suman las mejoras operativas implementadas por las compañías, que incrementaron la productividad por equipo de perforación y redujeron los tiempos de desarrollo de nuevos pozos.
Este escenario permite proyectar nuevos aumentos de producción a medida que entren en operación las obras de transporte actualmente en ejecución y continúe expandiéndose la capacidad de evacuación hacia puertos de exportación. Con una participación cercana al 72% de la producción nacional de petróleo y un crecimiento sostenido en gas natural, Neuquén se consolida como el eje de la política energética argentina.
La provincia ya no sólo concentra los principales desarrollos de hidrocarburos no convencionales, sino que también se convirtió en el motor del incremento de la producción nacional, del crecimiento de las exportaciones energéticas y de la sustitución de importaciones de combustibles. Los datos de mayo muestran que Vaca Muerta continúa elevando sus propios récords y que la evolución del sector energético argentino depende, cada vez más, de la capacidad de Neuquén para sostener el ritmo de inversiones, ampliar la infraestructura y seguir aumentando su productividad.