En 2025, las exportaciones argentinas alcanzaron los US$ 87.111 millones, marcando un aumento del 9,3% respecto al año anterior, según datos del INDEC. Este crecimiento fue liderado por la Región Pampeana, pero con un claro ascenso de las provincias patagónicas, especialmente Neuquén y Chubut, que fueron las grandes protagonistas del año gracias a su potencial energético.
Neuquén, epicentro de la explotación de Vaca Muerta, logró un récord histórico con US$ 4.534 millones en exportaciones, más del doble de su promedio reciente. Este aumento se debe principalmente al auge de la producción no convencional de petróleo y gas natural, cuyos envíos al exterior marcaron la pauta para la provincia. Chubut, por su parte, también destacó con US$ 3.966 millones en exportaciones, impulsado por su sector energético y recursos naturales como los metales y la pesca.
Aunque la Región Pampeana sigue concentrando el 71,5% de las exportaciones nacionales, la Patagonia logró consolidarse con el 14,5% del total, alcanzando los US$ 12.613 millones en 2025. Esta transformación marca un cambio en la estructura productiva del país, donde el sur argentino, históricamente dependiente del agro y la pesca, se posiciona ahora como un actor relevante en el comercio exterior.
El sector energético, que representaba apenas el 2,6% de las exportaciones en 2015, llegó en 2025 al 13%, superando los US$ 11.000 millones en ventas. Este crecimiento no solo se refleja en los envíos de petróleo y gas, sino también en la diversificación productiva en la región sur, que amplía su base económica más allá de los productos agroindustriales.
A nivel regional, las provincias patagónicas están experimentando un crecimiento sostenido en sectores extractivos como la minería, con Santa Cruz, Salta y Jujuy alcanzando nuevos récords de exportación. Esto subraya el cambio estructural de la economía argentina, que, si bien sigue siendo un actor global en el mercado agroindustrial, está viendo un avance significativo de las energías y los minerales, clave para la diversificación de ingresos de divisas.
En el caso específico de Neuquén, el avance de Vaca Muerta y el shale gas están llevando a la provincia a ser uno de los motores más dinámicos del comercio exterior, tanto por la cantidad como por la calidad de sus recursos. Esto no solo está favoreciendo la economía local, sino también posicionando al país como un referente en la producción de energía no convencional a nivel mundial.
El 2025 representa el año en que la Patagonia, con Neuquén a la cabeza, dejó de ser un espacio secundario en la exportación argentina, consolidándose como un referente de producción energética de alta escala. De esta manera, la región sigue ganando peso no solo en el sector energético, sino también en el panorama global de exportaciones.