El sector energético argentino se encamina a registrar un nuevo récord de generación de divisas. De acuerdo con un informe de la consultora Economía & Energía, el superávit de la balanza comercial energética alcanzaría los US$ 10.675 millones en 2026, impulsado por el crecimiento de la producción de petróleo no convencional en Vaca Muerta, el aumento de las exportaciones de crudo y una fuerte reducción de las importaciones de energía.
La proyección representa una mejora significativa respecto de 2025, cuando el saldo favorable fue de US$ 7.829 millones, y consolida el cambio estructural que experimentó el sector en apenas cuatro años. En 2022, la balanza energética había registrado un déficit de US$ 4.359 millones, por lo que la mejora acumulada asciende a más de US$ 12.200 millones.
Los datos del primer tramo de 2026 anticipan esa tendencia. Entre enero y mayo, las exportaciones de combustibles y energía totalizaron US$ 6.182 millones, un 45% más que en igual período del año pasado. El principal impulso provino del petróleo crudo, cuyas ventas externas crecieron 55% interanual y alcanzaron los US$ 3.773 millones.
Al mismo tiempo, las importaciones energéticas descendieron hasta US$ 779 millones, lo que representa una baja del 38% frente a los primeros cinco meses de 2025. Como resultado, el saldo comercial energético acumuló un superávit de US$ 5.402 millones, equivalente al 46% del superávit comercial total del país en ese período.
Las proyecciones para el cierre de 2026 estiman exportaciones energéticas por US$ 14.704 millones, mientras que las importaciones se ubicarían en torno a US$ 4.029 millones, dejando un saldo positivo superior a los US$ 10.700 millones.
El informe también anticipa que el aporte del sector continuará creciendo en 2027. En ese escenario, las exportaciones de combustibles y energía ascenderían a US$ 17.171 millones, mientras que las importaciones caerían hasta US$ 2.997 millones, lo que permitiría alcanzar un superávit récord de US$ 14.174 millones, casi el doble del obtenido en 2025.
Las estimaciones parten de un escenario de expansión sostenida de Vaca Muerta. Entre los principales supuestos figura que la producción nacional de petróleo supere el millón de barriles diarios en 2027, un hito histórico para la industria. En ese contexto, las exportaciones de crudo aumentarían desde un promedio de 353.000 barriles diarios en 2026 hasta 504.000 barriles diarios en 2027.
Otro factor clave será la ampliación de la capacidad de transporte del Gasoducto Perito Moreno, operado por TGS. La obra permitiría incrementar en 14 millones de metros cúbicos diarios el transporte de gas desde la Cuenca Neuquina a partir del próximo invierno, reduciendo la necesidad de importar Gas Natural Licuado (GNL) y combustibles líquidos para abastecer la demanda interna.
La consultora aclaró que las proyecciones también contemplan los precios futuros del mercado internacional, con un valor promedio estimado para el petróleo Brent de US$ 84 por barril en 2026 y de US$ 72 por barril en 2027.
Con este escenario, la energía se consolida como uno de los principales motores del ingreso de divisas para la economía argentina, con Vaca Muerta como eje del crecimiento exportador y una incidencia cada vez mayor en la balanza comercial del país.