La petrolera Tango Energy, la única empresa hidrocarburífera con todas sus operaciones radicadas en Río Negro, avanza con un ambicioso plan para desarrollar Vaca Muerta en territorio rionegrino y ya trabaja para iniciar este mismo año la perforación de sus primeros pozos shale, adelantando el cronograma originalmente previsto para 2027.
La compañía recibió recientemente la adjudicación de tres áreas estratégicas ubicadas sobre el borde este de la formación Vaca Muerta: Charco del Palenque, Entre Lomas y Jarilla Quemada. El proyecto piloto contempla una inversión inicial de USD 66 millones y representa el ingreso formal de Río Negro al desarrollo masivo del shale oil.
El presidente de Tango, el ingeniero Pablo Iuliano —ex CEO de YPF y uno de los ejecutivos que lideró los primeros proyectos no convencionales en Loma Campana— aseguró que la empresa ya trabaja para acelerar los tiempos del plan.
“Estamos explorando el borde este de Vaca Muerta y abriendo nuevas fronteras. Creemos muchísimo en el potencial de Río Negro dentro del shale”, afirmó.
La iniciativa prevé inicialmente cuatro pozos. En Charco del Palenque se perforarán dos horizontales con ramas laterales de aproximadamente 2.800 metros, mientras que en Entre Lomas y Jarilla Quemada se realizarán pozos verticales para obtener información geológica y luego avanzar hacia etapas horizontales orientadas a producción de shale oil.
Según explicó Iuliano, la prioridad es comenzar en Charco del Palenque hacia mediados de 2026. “Estamos trabajando muy fuerte para adelantar ese compromiso y perforar dos pozos este mismo año”, señaló.
El proyecto marca un punto de inflexión para la provincia. Actualmente Río Negro produce cerca de 20.000 barriles diarios de petróleo, pero Tango estima que, si los resultados exploratorios son positivos, las áreas podrían escalar hasta 60.000 barriles diarios orientados principalmente a exportación.
La magnitud del desarrollo proyectado ubica a la iniciativa entre las nuevas apuestas emergentes dentro del mapa shale argentino. En caso de validarse el potencial productivo, la empresa prevé perforar entre 130 y 140 pozos durante la vida útil del proyecto, con inversiones acumuladas superiores a los USD 1.000 millones.
“Para desarrollar una plataforma exportadora de 60.000 barriles diarios se necesitan inversiones de entre 200 y 250 millones de dólares por año”, sostuvo Iuliano.
El esquema exportador estará vinculado al futuro oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), la obra de 437 kilómetros que conectará Neuquén con Punta Colorada y cuya entrada en operación está prevista para fines de 2026. Esa infraestructura aparece como una pieza clave para viabilizar el crecimiento petrolero de Río Negro y abrir nuevos mercados internacionales.
La compañía también evalúa presentar el proyecto bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), aprovechando la escala del desarrollo y la necesidad de financiamiento de largo plazo para el shale.
Más allá de la apuesta no convencional, Tango sostiene actualmente su operación sobre cinco concesiones convencionales en Río Negro —Entre Lomas, Jarilla Quemada, Charco del Palenque, 25 de Mayo-Medanito y Jagüel de los Machos— que producen alrededor de 7.000 barriles diarios y generan el flujo de fondos necesario para financiar la expansión.
Entre 2025 y 2031, la empresa prevé además realizar nuevas perforaciones, trabajos de recuperación secundaria y conversiones en esos yacimientos maduros, con inversiones adicionales cercanas a los USD 20 millones.
Con raíces plenamente regionales, oficinas en Cipolletti y operaciones concentradas en la Norpatagonia, Tango busca posicionarse como uno de los nuevos jugadores del shale argentino desde una lógica distinta a la de las grandes multinacionales. “Estamos comprometidos con el desarrollo de Río Negro y Neuquén. Queremos generar valor donde vivimos”, resumió Iuliano.
La apuesta no es menor: si los resultados acompañan, Río Negro podría dejar de ser una provincia periférica dentro de Vaca Muerta para convertirse en uno de los próximos focos de expansión petrolera de la cuenca neuquina.