El crecimiento de Vaca Muerta está transformando el mercado laboral argentino. La expansión de los proyectos hidrocarburíferos, la incorporación de nuevas tecnologías y la necesidad de mejorar la eficiencia de las operaciones impulsan la búsqueda de perfiles cada vez más especializados, con los técnicos y los ingenieros entre los profesionales más solicitados.
La demanda, sin embargo, no se limita a las carreras universitarias. A medida que los proyectos avanzan, también se generan oportunidades para trabajadores de distintos oficios y para quienes integran la cadena de valor de la actividad, desde los servicios especializados hasta las tareas que se desarrollan directamente en los yacimientos.
"La industria cada vez se pone más exigente", resumió Mónica Leticia Torres, CEO de Patagonia Resources, una consultora especializada en reclutamiento que lleva más de 15 años de trayectoria en el sector energético. La ejecutiva compartió su mirada sobre la evolución del empleo durante la expo Argentina Oil and Gas Patagonia 2026 y destacó el desafío de conectar las necesidades de las empresas con los trabajadores que se forman para cubrirlas.
Técnicos e ingenieros, los perfiles más buscados en Vaca Muerta
La demanda de personal para la industria hidrocarburífera tiene como principales protagonistas a los perfiles técnicos y de ingeniería. Según la experiencia de Torres, las búsquedas abarcan ingenieros de distintas especialidades y técnicos preparados para responder a las exigencias operativas de los proyectos.
La profesionalización y el manejo de nuevas tecnologías ganaron peso en los procesos de selección. La experiencia continúa siendo un factor importante, pero las empresas también necesitan trabajadores capaces de adaptarse a procedimientos, herramientas y métodos de trabajo que evolucionan junto con la industria.
En ese escenario, la formación específica se convierte en una ventaja para quienes buscan ingresar al sector. Torres también señaló que los profesionales vinculados con la exploración tienen actualmente una demanda relativamente menor que otros perfiles, de acuerdo con su experiencia, porque buena parte de los proyectos ya tiene definidos sus objetivos de perforación.
Para Torres, la evolución futura dependerá del ritmo de ejecución de las inversiones y de la puesta en marcha de nuevos proyectos. En ese contexto, anticipó que la demanda laboral podría crecer a medida que avance el desarrollo de la formación no convencional.
Instituto Vaca Muerta: de la formación técnica a la inserción laboral
Uno de los desafíos que enfrenta el sector no es solamente formar trabajadores, sino lograr que los conocimientos adquiridos se traduzcan en oportunidades concretas de empleo. En ese punto, Torres destacó el trabajo del Instituto Vaca Muerta, con el que Patagonia Resources colaboró en el proceso de selección de su equipo y de sus docentes.
La CEO de Patagonia Resources también contó que tuvo contacto con egresados de la institución, a quienes describió como jóvenes de entre 20 y 28 años, en su mayoría técnicos, con curiosidad, iniciativa y ganas de aprender.
Hay un capital enorme, un trabajo enorme", sostuvo al referirse a la formación de los estudiantes y al trabajo de los equipos involucrados en el proyecto, entre ellos la Fundación YPF y las empresas que integran el Instituto.
Sin embargo, la preparación técnica es solo una parte del camino. La experiencia de Patagonia Resources en selección y recursos humanos también apunta a acompañar a los jóvenes en el conocimiento de la cultura laboral de la industria: las exigencias de los puestos, las condiciones de trabajo y la dinámica de las operaciones en el campo.
Torres explicó que una de las tareas en las que participa su consultora es acercar a los egresados a esa realidad. Como ejemplo, mencionó los esquemas de trabajo en los yacimientos, donde una jornada de permanencia de 14 días puede extenderse a 18 si surge algún inconveniente operativo.
La adaptación a esos regímenes, junto con el conocimiento de las responsabilidades y las condiciones del trabajo, forma parte de las competencias que los nuevos trabajadores necesitan desarrollar para integrarse al sector.
La escasez de talento, un desafío que lleva dos décadas
La falta de personal con las competencias requeridas no es un problema nuevo para la industria. "La escasez de talento la venimos viviendo hace 20 años y cada vez se profundiza", afirmó Torres.
En su análisis, el Instituto Vaca Muerta surge como una respuesta a esa necesidad de contar con trabajadores preparados para las operaciones actuales y futuras. La ejecutiva destacó que las empresas vinculadas con la institución pueden acceder a bases de datos de egresados y mantener contacto con los perfiles que completaron su formación.
La conexión entre capacitación y empleo resulta clave para que el esfuerzo formativo se traduzca en incorporaciones efectivas. En ese sentido, el desafío también involucra a las compañías, que deben identificar las competencias necesarias, abrir oportunidades de ingreso y acompañar la adaptación de quienes comienzan su carrera en la actividad.
La expansión de Vaca Muerta requiere, por lo tanto, una articulación entre instituciones educativas, empresas y consultoras de recursos humanos. La disponibilidad de trabajadores capacitados puede convertirse en un factor determinante para acompañar el desarrollo de los proyectos.
Vaca Muerta y el empleo: una demanda que se extiende a toda la cadena de valor
El impacto laboral de la actividad no termina en las empresas operadoras ni en los puestos de mayor calificación. El desarrollo de un proyecto hidrocarburífero moviliza una red de proveedores, contratistas y servicios que también genera oportunidades de trabajo.
Torres planteó que ese movimiento alcanza a trabajadores con responsabilidades muy diferentes, desde gerentes y líderes de áreas hasta personas que realizan tareas de alambrado en un yacimiento. "Cuando empiezan los proyectos se derrama y hay trabajo para todos", explicó.
La afirmación pone el foco en el efecto multiplicador de la actividad: además de los perfiles técnicos y profesionales, el desarrollo de las operaciones demanda servicios y oficios necesarios para construir, mantener y sostener la infraestructura de los yacimientos.
Para las empresas proveedoras y las pymes de la región, ese movimiento representa una oportunidad, aunque también exige prepararse para competir en un mercado cada vez más especializado y condicionado por la eficiencia y los costos.
La experiencia del convencional ya no alcanza para todos los puestos
La transformación del sector también plantea un desafío para los trabajadores que desarrollaron su carrera en otras cuencas petroleras argentinas.
Torres mencionó especialmente el caso de profesionales de Chubut que buscan oportunidades vinculadas con el desarrollo no convencional. Según su mirada, la experiencia previa puede constituir una base valiosa, pero en algunos casos es necesario incorporar conocimientos específicos relacionados con la perforación direccional y las nuevas tecnologías.
La diferencia entre las operaciones convencionales y las no convencionales obliga a actualizar competencias y adaptarse a procesos de trabajo más exigentes. Por eso, la capacitación continua aparece como una herramienta central tanto para quienes buscan ingresar a Vaca Muerta como para los trabajadores que pretenden trasladar su experiencia desde otras regiones.
Patagonia Resources trabaja a escala nacional y cuenta con conocimiento de cuencas como la del Golfo San Jorge. No obstante, Torres señaló que el centro de atención de la industria se desplazó hacia la cuenca neuquina, donde se concentra buena parte del dinamismo actual del sector.
El desafío de conseguir profesionales en Argentina y en el exterior
La magnitud de la demanda futura de Vaca Muerta abre otra pregunta: si el país contará con suficientes trabajadores para cubrir las necesidades de los proyectos.
Torres señaló que su consultora realiza un seguimiento de profesionales argentinos que se encuentran en el exterior y que podrían considerar regresar. Según los datos que mencionó durante la entrevista, seis de cada diez profesionales relevados manifiestan interés en volver al país.
La ejecutiva también indicó que Patagonia Resources incorporó un servicio de relocation, orientado a facilitar la llegada de trabajadores desde otros países.
Estas alternativas reflejan que la búsqueda de talento puede exceder las fronteras nacionales cuando las empresas necesitan cubrir posiciones específicas. Al mismo tiempo, refuerzan la importancia de desarrollar capacidades locales para que Neuquén y el resto de la Argentina puedan aprovechar las oportunidades laborales vinculadas con la expansión energética.
El panorama hacia 2030 estará condicionado por el ritmo de las inversiones, la ejecución de las obras y la evolución económica. Pero, para Torres, la relación entre formación, experiencia e incorporación de trabajadores será un componente central para responder a las necesidades de una industria que demanda cada vez más especialización.