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Vaca Muerta ya concentra más del 95% de los hidrocarburos que produce Neuquén

El no convencional representa el 97,36% del petróleo y el 91,41% del gas producido en Neuquén. Los datos de julio muestran hasta qué punto Vaca Muerta transformó la matriz energética provincial.

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El desafío hacia adelante será sostener ese ritmo de expansión con infraestructura suficiente.

Neuquén atraviesa una transformación profunda de su matriz hidrocarburífera: el shale ya representa el 97,36% del petróleo y el 91,41% del gas producido en la provincia. Los datos correspondientes a julio muestran que Vaca Muerta no sólo sostiene el crecimiento de la producción, sino que prácticamente desplazó al convencional como fuente principal de hidrocarburos.

En petróleo, el peso del no convencional alcanzó en julio los 641.207 barriles diarios, sobre un total provincial de 658.639 barriles por día. Es decir, apenas unos 17.432 barriles diarios provinieron de desarrollos convencionales.

La magnitud del dato se vuelve todavía más significativa porque se produjo en el mismo mes en que Neuquén alcanzó un nuevo récord histórico de producción petrolera. El volumen total creció 1,64% frente a junio y 24,37% en la comparación interanual.

El shale aparece así como el principal factor detrás de la expansión petrolera neuquina. La producción acumulada entre enero y julio fue 31,28% superior a la registrada durante los primeros siete meses de 2025.

El petróleo, prácticamente todo shale

La fotografía de julio permite dimensionar el cambio estructural que atraviesa la industria provincial. De cada 100 barriles producidos en Neuquén, más de 97 fueron extraídos mediante desarrollos no convencionales. La proporción deja al petróleo convencional con una participación inferior al 3% del total.

El crecimiento mensual estuvo impulsado por distintas áreas, entre las que se destacaron Cruz de Lorena, con 5.705 barriles diarios adicionales; Bajo del Choique-La Invernada, con 5.452; Bajada del Palo Este, con 3.176; Lindero Atravesado, con 2.910; y Coirón Amargo Sureste, con otros 2.408 barriles diarios.

El dato relevante, sin embargo, no está solamente en cuánto aumentó cada bloque, sino en el tipo de producción que explica ese crecimiento: la expansión de Neuquén está cada vez más vinculada al desarrollo intensivo de Vaca Muerta.

Esto modifica también la lectura de los récords productivos. El máximo de 658.639 barriles diarios no representa simplemente un aumento de volumen, sino la consolidación de una matriz en la que el shale tiene una participación dominante.

El gas también tiene una mayoría no convencional

La misma tendencia se observa en el gas, aunque con una participación algo menor. Neuquén produjo en julio un promedio de 118,07 millones de metros cúbicos diarios, un 0,43% menos que en junio, pero un 3,12% más que en julio de 2025.

Del total, 107,92 millones de metros cúbicos diarios correspondieron a producción no convencional, equivalente al 91,41% de la producción provincial.

Dentro de ese volumen, el shale gas aportó 96,51 millones de metros cúbicos diarios, mientras que otros 11,41 millones correspondieron a tight gas. El convencional quedó así con una participación inferior al 9% del gas producido en la provincia.

En el acumulado enero-julio, la producción gasífera neuquina fue 6,3% superior a la del mismo período de 2025, aun cuando julio mostró una pequeña caída mensual.

Una matriz que cambió de escala

Los porcentajes muestran que Vaca Muerta dejó de ser simplemente un componente importante de la producción neuquina para convertirse en la base sobre la que se sostiene prácticamente toda la expansión hidrocarburífera provincial.

La diferencia entre petróleo y gas también permite observar dos etapas del desarrollo. En el petróleo, el no convencional ya explica prácticamente la totalidad del volumen producido. En el gas, si bien la participación es menor, supera ampliamente el 90%.

La consecuencia es un cambio profundo en la estructura de la industria: las nuevas inversiones, los aumentos de productividad y buena parte de los récords provinciales están asociados a áreas y desarrollos no convencionales.

El crecimiento del shale también modifica las necesidades de infraestructura. A medida que aumenta la producción, se vuelve necesario ampliar la capacidad de transporte, almacenamiento, procesamiento y exportación para evitar que la infraestructura se convierta en un límite para el crecimiento.

Ese desafío ya se refleja en proyectos como los nuevos corredores de evacuación de petróleo, las ampliaciones de oleoductos y el desarrollo de infraestructura exportadora hacia la costa atlántica.

El dato detrás del récord

El récord petrolero de julio puede leerse, entonces, como una fotografía de una transformación que lleva varios años y que ahora alcanza una escala dominante.

Neuquén produjo 658.639 barriles diarios, pero detrás de esa cifra hay otra que explica mejor el cambio: 641.207 barriles diarios provinieron de desarrollos no convencionales.

En gas ocurre algo similar: 107,92 millones de metros cúbicos diarios sobre 118,07 millones fueron de origen no convencional.

La combinación de ambos datos deja una conclusión clara: la matriz hidrocarburífera de Neuquén ya es mayoritariamente shale y Vaca Muerta es el principal motor del crecimiento productivo provincial.

El desafío hacia adelante será sostener ese ritmo de expansión con infraestructura suficiente, nuevas inversiones y capacidad para transformar el aumento de producción en mayores exportaciones y recursos para la provincia.

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