Según trascendió en fuentes del sector, las conversaciones se desarrollan con Mercuria Energy e Integra Capital, accionistas de Phoenix, y contemplan distintas alternativas que van desde la compra de bloques específicos hasta la adquisición total de la compañía. La eventual operación se enmarca en la estrategia de expansión que Continental Resources impulsa desde su desembarco en Argentina, con el objetivo de incrementar rápidamente su participación en el desarrollo de hidrocarburos no convencionales de la Cuenca Neuquina.
Entre los activos en negociación se encuentran algunas de las áreas con mayor potencial de crecimiento para la producción de shale oil. Actualmente, Phoenix Global Resources produce alrededor de 25.000 barriles diarios de petróleo y posee un importante portafolio de proyectos para ampliar su producción durante los próximos años.
La empresa concentra sus operaciones en cuatro bloques estratégicos de la Cuenca Neuquina. En la provincia de Neuquén desarrolla Mata Mora Norte y Mata Mora Sur, mientras que en Río Negro opera Confluencia Norte y Confluencia Sur, áreas que fueron clave para demostrar el potencial productivo del shale en territorio rionegrino. Aunque las negociaciones avanzan de manera favorable, todavía no existe una definición sobre la estructura definitiva de la transacción ni sobre el porcentaje accionario que eventualmente quedaría en manos de Continental.
Uno de los principales atractivos de Phoenix es su ambicioso plan de expansión. La compañía presentó un proyecto bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que contempla desembolsos superiores a los US$2.000 millones durante un período de cinco años.
El objetivo de ese programa es elevar la producción hasta aproximadamente 70.000 barriles diarios, consolidando a la empresa entre los principales productores de petróleo no convencional del país. A esto se suma un inventario estimado en unas 500 locaciones para pozos horizontales, considerado uno de los activos de mayor valor por el potencial de desarrollo que representa para los próximos años.
Para Continental Resources, concretar la adquisición significaría incorporar producción en marcha, reservas, infraestructura y equipos técnicos con experiencia en el desarrollo de shale, acelerando significativamente su crecimiento en Vaca Muerta sin necesidad de partir desde etapas iniciales de exploración.
De concretarse la operación, la compañía estadounidense fortalecería su posicionamiento entre los principales operadores de la formación neuquina y, al mismo tiempo, volvería a ratificar el fuerte interés que despierta Vaca Muerta entre las grandes empresas internacionales, en un contexto de creciente llegada de inversiones al principal yacimiento no convencional de Argentina.
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