¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

Logo Am2022
PUBLICIDAD

Vaca Muerta enfrenta una carrera contrarreloj para ganar mercados en el GNL

El shale neuquino aparece como uno de los grandes activos energéticos del mundo, pero expertos alertan que el factor decisivo será la velocidad de ejecución.

Agregar Mejorinformado en
Agrega Mejorinformado a tus medios preferidos en Google
PUBLICIDAD
La volatilidad de los mercados y la necesidad de diversificar proveedores están reconfigurando el negocio energético global.

La crisis energética internacional y la creciente disputa global por garantizar el abastecimiento de gas abrieron una oportunidad inédita para la Argentina. Con Vaca Muerta como principal activo estratégico, el país empieza a posicionarse en el mapa mundial del GNL, aunque con una advertencia central: el desafío ya no es el recurso, sino la velocidad para convertirlo en exportaciones.

Así lo plantea un informe de Aleph Energy, la consultora dirigida por Daniel Dreizzen, que analiza cómo las tensiones geopolíticas en Medio Oriente, la volatilidad de los mercados y la necesidad de diversificar proveedores están reconfigurando el negocio energético global.

Según el reporte, el conflicto persistente en zonas estratégicas como el Estrecho de Hormuz dejó de ser un episodio coyuntural para transformarse en un factor estructural que sostiene precios elevados del petróleo y el gas, además de generar incertidumbre en el comercio internacional de energía.

En ese contexto, Europa y Asia comenzaron a acelerar la búsqueda de nuevos abastecedores estables y políticamente confiables. Allí aparece Vaca Muerta como uno de los reservorios de shale gas con mayor potencial del mundo y con capacidad para abastecer proyectos de exportación de gas natural licuado (GNL) durante las próximas décadas.

El informe sostiene que Argentina ya dejó de ser vista únicamente como un productor regional y empieza a ganar espacio como posible proveedor estratégico de energía a escala global. La señal más clara es el creciente interés de compañías internacionales como Eni, Chevron, Vitol, TotalEnergies, Harbour Energy, Pan American Energy e YPF, que comenzaron a posicionarse en proyectos vinculados al shale y al GNL.

Para Aleph Energy, el cambio de escala ya es visible. El avance simultáneo de terminales de LNG, nuevos gasoductos, ampliaciones de infraestructura y desembarco de capitales bajo el régimen RIGI están configurando una matriz energética mucho más orientada a la exportación.

Sin embargo, el trabajo advierte que la ventana de oportunidad puede ser limitada. Mientras Estados Unidos, Qatar y otros grandes productores expanden rápidamente su capacidad exportadora, Argentina todavía enfrenta cuellos de botella en infraestructura eléctrica, transporte y evacuación de producción.

En ese escenario, el tiempo aparece como el principal factor crítico. El informe remarca que la posibilidad de transformar a Vaca Muerta en un jugador global dependerá de la capacidad del país para acelerar inversiones, construir infraestructura y asegurar previsibilidad regulatoria antes de que el mercado internacional vuelva a reordenarse.

La consultora destaca además que Argentina ya logró una mejora estructural importante gracias al crecimiento de Vaca Muerta y la ampliación de la red de transporte de gas, especialmente tras la puesta en marcha del Gasoducto Perito Moreno, ex Néstor Kirchner. Esa obra permitió reducir importaciones de GNL y mejorar el balance energético nacional durante los picos de demanda invernal.

Aun así, el sistema todavía mantiene dependencia parcial de importaciones en momentos críticos, lo que demuestra que la transición hacia un modelo plenamente exportador todavía está en construcción.

El informe también pone el foco en el nuevo esquema energético impulsado por el Gobierno nacional, con una reducción gradual de subsidios y una mayor participación del sector privado en infraestructura. Según Aleph Energy, este cambio redefine incentivos de inversión y acelera el interés empresario, aunque también genera tensiones sobre tarifas y costos energéticos.

En paralelo, el crecimiento proyectado de sectores intensivos en consumo —como minería, oil & gas, industria pesada y data centers— exigirá nuevas inversiones para evitar limitaciones futuras en el sistema energético argentino.

Para la consultora, el escenario internacional juega hoy a favor de Vaca Muerta. Pero la gran incógnita es si Argentina logrará transformar ese potencial geológico en una plataforma exportadora de escala mundial antes de que cambien las condiciones del mercado global.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD