La expansión de Vaca Muerta abrió nuevas oportunidades para las empresas que prestan servicios a la industria energética. Una de ellas es Chacras de Valentina, un grupo neuquino que combina hotelería, construcción y servicios complementarios, y que busca ampliar su capacidad para responder a la demanda corporativa.
Durante la cuarta jornada de la AOG Patagonia 2026, realizada en Neuquén este jueves 22 de octubre, Martín Guerrero, socio gerente de la firma, destacó el crecimiento de la actividad y anticipó que trabajan en proyectos hoteleros para la capital provincial y otras provincias.
Según explicó, entre el 80% y el 85% de la clientela de sus establecimientos hoteleros corresponde al segmento corporativo. Además, la empresa presta servicios de alojamiento en Playas Doradas, Río Negro, para trabajadores vinculados al proyecto de infraestructura energética VMOS.
Cómo impacta Vaca Muerta en el negocio hotelero
Guerrero señaló que el crecimiento de la actividad hidrocarburífera tuvo una influencia decisiva en la expansión de la compañía, especialmente después de la pandemia.
“Desde entonces, año a año vamos superando estadísticas y eso es muy bueno”, afirmó durante la entrevista con Mejor Energía.
El empresario explicó que la demanda no se limita a las habitaciones. La llegada de trabajadores, técnicos, profesionales y representantes de empresas también genera oportunidades para los servicios asociados a las estadías.
En ese escenario, Chacras de Valentina desarrolló una propuesta que incluye apart-hoteles, salones de eventos, espacios de coworking, oficinas privadas, gastronomía, viandas y lavadero. Aunque la hotelería sigue siendo su principal actividad, Guerrero destacó que los servicios complementarios ganaron participación en la facturación.
“Todo lo demás son servicios complementarios”, precisó sobre el lugar que ocupa la hotelería dentro del grupo.
El 85% de los clientes pertenece al segmento corporativo
La especialización en el público empresarial es uno de los rasgos centrales del negocio. En la ciudad de Neuquén, el grupo cuenta con dos establecimientos bajo la modalidad de apart-hotel, orientados principalmente a personas que viajan por motivos laborales.
La propuesta se basa en departamentos con unidades amplias, una alternativa que, según Guerrero, tuvo buena recepción entre quienes necesitan permanecer varios días o semanas en la ciudad.
La empresa lleva 13 años en el sector hotelero con sus establecimientos de Neuquén y otros complejos. Sin embargo, su experiencia en alojamiento comenzó antes, con propuestas de perfil más turístico en la cordillera.
Con el tiempo, amplió su oferta para responder a las necesidades de las compañías y de quienes llegan a la región por la actividad petrolera y gasífera.
VMOS: la empresa también aloja trabajadores en Río Negro
La expansión del negocio no se limita a Neuquén. Chacras de Valentina trabaja desde hace aproximadamente un año y medio en Playas Doradas, Río Negro, donde dispone de un complejo de casas destinado al alojamiento de personal vinculado al proyecto VMOS.
El establecimiento se encuentra a unos nueve kilómetros de Punta Colorada, donde se desarrolla un punto estratégico de esa iniciativa de infraestructura para el transporte de petróleo.
Guerrero destacó que la actividad generó movimiento económico en Playas Doradas y Sierra Grande. La experiencia muestra cómo los grandes proyectos energéticos pueden impulsar la demanda de alojamiento y servicios en localidades que no forman parte del núcleo urbano de Vaca Muerta.
El fenómeno amplía el alcance territorial de las oportunidades vinculadas con el petróleo: además de las empresas que trabajan directamente en las obras, también aparecen necesidades de hospedaje, alimentación y atención cotidiana de los trabajadores.
Más infraestructura y nuevos servicios para las empresas
El crecimiento de la demanda también plantea desafíos para la capacidad de alojamiento y la infraestructura de Neuquén. Guerrero consideró que la ciudad avanzó en la ampliación de su oferta, aunque todavía existen oportunidades para nuevos desarrollos.
“Si bien se ha ampliado la oferta, creo que todavía hay espacio para más”, sostuvo.
El empresario también valoró la llegada de nuevas propuestas internacionales y cadenas hoteleras, al considerar que elevan el nivel de competencia y empujan al conjunto del sector a mejorar sus servicios.
En paralelo, la diversificación se convirtió en una herramienta para aprovechar mejor la demanda corporativa. Los salones de eventos, las salas de coworking, las oficinas privadas y el catering adquirieron mayor relevancia dentro de la facturación de la empresa.
La lógica es ofrecer distintas soluciones alrededor de una misma estadía, desde el alojamiento hasta la alimentación y los espacios de trabajo.
Los planes de expansión de Chacras de Valentina
De cara al corto y mediano plazo, el grupo tiene como objetivo avanzar con proyectos para ampliar su capacidad hotelera en la ciudad de Neuquén y en otras provincias.
Guerrero no precisó la cantidad de nuevas habitaciones, la inversión prevista ni los plazos de ejecución, por lo que esos datos serán claves para dimensionar el alcance de los próximos desarrollos.
La estrategia se apoya en una demanda que, según la experiencia de la empresa, se mantiene activa y se renueva a medida que llegan nuevas compañías y trabajadores a la región.
En ese contexto, la AOG Patagonia 2026 también funciona como un espacio de encuentro entre empresas proveedoras, operadores y actores que buscan oportunidades alrededor de la industria energética.
El desafío para Chacras de Valentina será convertir esa demanda en crecimiento sostenido, ampliar su capacidad sin perder flexibilidad y seguir desarrollando servicios que acompañen las necesidades del sector corporativo.
Por ahora, la empresa mantiene en marcha su operación hotelera y los servicios vinculados a VMOS, mientras trabaja en nuevas iniciativas de expansión. La información sobre inversiones, fechas de obra y plazas adicionales permitirá conocer con mayor precisión cómo se traducirán esos planes en nueva capacidad de alojamiento.