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Vaca Muerta: Weretilneck destacó la llegada de las monoboyas que permitirán exportar más petróleo

Las dos estructuras arribaron al Puerto de San Antonio Este y serán instaladas frente a Punta Colorada como parte del sistema del Vaca Muerta Oil Sur. El proyecto permitirá cargar crudo en buques de gran porte y abre una nueva etapa para las exportaciones de la formación neuquina.

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Miércoles, 07 de octubre de 2026 a las 13:50
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"Durante años dijimos que Río Negro tenía que transformarse en la puerta de salida de la energía argentina. Hoy esa transformación está frente a nuestros ojos", afirmó.

Vaca Muerta dio otro paso hacia una mayor capacidad exportadora con la llegada a Río Negro de las dos monoboyas que formarán parte del sistema marítimo del Vaca Muerta Oil Sur (VMOS). Las estructuras serán instaladas frente a Punta Colorada y permitirán cargar petróleo producido en la formación neuquina directamente en grandes buques destinados a los mercados internacionales.

Las dos unidades arribaron al Puerto de San Antonio Este desde Emiratos Árabes Unidos. Cada una pesa 272 toneladas y tiene 15,3 metros de diámetro. Serán ubicadas aproximadamente a siete kilómetros de la costa y funcionarán como punto de conexión entre el oleoducto submarino y los buques petroleros.

El sistema estará preparado para recibir VLCC (Very Large Crude Carriers), los grandes tanqueros utilizados para el transporte internacional de petróleo, con capacidad de trasladar hasta unos dos millones de barriles por viaje. El arribo de las monoboyas representa un avance concreto en una infraestructura clave para Vaca Muerta: disponer de una salida directa al Atlántico que permita ampliar los volúmenes de crudo destinados a exportación y mejorar la eficiencia logística.

El Puerto de San Antonio Este se convirtió en uno de los puntos de ingreso de materiales destinados a los grandes proyectos energéticos que avanzan sobre la costa rionegrina. Además de las estructuras del VMOS, por sus instalaciones ingresan y se acopian caños destinados al San Matías Pipeline, infraestructura vinculada con el proyecto de GNL de Southern Energy.

De esta manera, una misma zona portuaria comienza a concentrar materiales para dos desarrollos diferentes, pero estratégicos para la expansión energética de Vaca Muerta: la exportación de petróleo y la salida de gas natural licuado. El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, destacó el cambio que atraviesa la provincia a partir de estas obras.

"Durante años dijimos que Río Negro tenía que transformarse en la puerta de salida de la energía argentina. Hoy esa transformación está frente a nuestros ojos", afirmó. El mandatario remarcó que el movimiento registrado en el puerto ya no responde solamente a anuncios de inversión, sino a la llegada de equipamiento y materiales destinados a obras que están en ejecución.

El salto exportador de Vaca Muerta

Para Neuquén, la infraestructura del VMOS es estratégica porque permitirá acompañar el crecimiento de la producción de petróleo de Vaca Muerta con una mayor capacidad de evacuación y exportación. El desarrollo de nuevos oleoductos y de una terminal marítima de gran escala apunta a resolver uno de los principales desafíos que enfrenta el shale: transportar volúmenes crecientes de crudo hacia los mercados internacionales de manera competitiva.

La utilización de grandes buques permitirá, además, aprovechar economías de escala en los envíos internacionales y ampliar el radio de destinos posibles para el petróleo neuquino. La obra tiene así una dimensión que excede a la infraestructura rionegrina: forma parte de la estrategia para transformar a Vaca Muerta en una plataforma exportadora de hidrocarburos.

La llegada de las monoboyas se suma a las tareas que avanzan en Punta Colorada, donde se construyen distintos componentes del sistema de exportación, entre ellos la terminal terrestre, el ducto submarino y las instalaciones necesarias para el fondeo de las estructuras.

El proceso comienza a modificar el paisaje de la costa rionegrina y también la logística asociada a la producción de Vaca Muerta. Barcos que ingresan al puerto, caños que llegan desde distintos puntos del mundo y equipos destinados a las nuevas instalaciones forman parte de una cadena que conecta directamente la producción de la Cuenca Neuquina con el Atlántico. Para Vaca Muerta, el avance representa algo más que una nueva obra: es la construcción de una ruta de salida para una producción petrolera que busca seguir creciendo y ganar participación en el mercado internacional.

La transformación que se observa en San Antonio Este y Punta Colorada tiene, en ese sentido, un origen claro: el crecimiento de Vaca Muerta y la necesidad de contar con infraestructura suficiente para convertir ese aumento de producción en mayores exportaciones.

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