El actor Boy Olmi volvió a meterse de lleno en una causa que lo moviliza profundamente y generó repercusión inmediata. En medio de la polémica por los cambios en la Ley de Glaciares, el artista alzó la voz con un mensaje contundente que rápidamente se viralizó y encendió el debate.
Comprometido desde hace años con el cuidado del medio ambiente, Boy Olmi decidió dar un paso más y sumarse a una demanda colectiva contra la reforma de la normativa. Su postura coincide con la de diversas organizaciones que advierten sobre el impacto que podrían tener estas modificaciones en los recursos naturales.
El foco de la discusión está puesto en la Ley 26.639, cuya reciente modificación generó una fuerte reacción en distintos sectores. Para muchos especialistas y activistas, los cambios habilitarían actividades extractivas en zonas sensibles, lo que pone en riesgo reservas clave de agua dulce.
En ese contexto, Boy Olmi se hizo presente en las manifestaciones frente al Congreso, donde compartió espacio con agrupaciones sociales y ambientales. Su participación no pasó desapercibida y reforzó el reclamo de quienes exigen frenar la reforma.
Lejos de mostrarse tibio, el actor fue categórico al expresar su preocupación. Según su mirada, las nuevas disposiciones priorizan intereses económicos por encima de la preservación del ecosistema, lo que podría derivar en consecuencias difíciles de revertir.
A través de sus redes sociales, Boy Olmi redobló la apuesta con un mensaje urgente que no dejó lugar a dudas: “URGENTE: ¡Defendamos el agua en la justicia!”. La frase, cargada de dramatismo, refleja el nivel de alarma que siente frente a la situación.
Actualmente instalado en Madrid por compromisos laborales, el actor confirmó que igualmente será parte activa de la demanda. Incluso, definió esta acción judicial como una de las más relevantes de los últimos tiempos en materia ambiental.
En la misma publicación, Boy Olmi también fue más allá y cuestionó la legitimidad de los cambios: “La reforma de la Ley de Glaciares es inconstitucional”, escribió. Además, advirtió que estas decisiones “pueden generar daños irreversibles para la vida”, dejando en claro que, para él, la discusión no es política sino urgente.