La presentación de Andrés Calamaro en el Movistar Arena de Buenos Aires quedó marcada por mucho más que la música. A tan solo unos días de la muerte de Indio Solari, el artista decidió convertir su show en un sentido homenaje a quien consideró un amigo y una referencia fundamental dentro del rock nacional. Desde el inicio hasta el cierre del concierto, la figura del exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota estuvo presente en cada rincón del estadio.
Apenas pasadas las 21 horas, las luces se apagaron y Andrés Calamaro apareció junto a su banda para comenzar una noche especial. Antes de interpretar la primera canción, tomó el micrófono para dedicar unas palabras que generaron una inmediata ovación entre los miles de fanáticos presentes. El público respondió con aplausos interminables y cánticos en honor al músico fallecido.
“Muchas gracias. Nuestro amor y recuerdo se une a la figura de El Indio. A Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, a la familia Solari, todos los rockeros de primera hora, a los músicos que pasaron por Los Redondos también”, expresó Calamaro visiblemente conmovido. Luego agregó: “Agradecido por estar, la confianza, la confidencia y el aporte enorme para la cultura del rock”.
La relación entre Andrés Calamaro e Indio Solari trascendió la admiración artística. Ambos construyeron una amistad que se fortaleció con el paso de los años y que dejó colaboraciones memorables. Entre ellas se destacan la participación del Indio Solari en una versión de “El salmón” y el trabajo conjunto en “Veneno paciente”, además de compartir escenario en históricos conciertos en La Plata.
Tras el homenaje inicial, el cantante repasó gran parte de su carrera con una sucesión de clásicos. Sonaron canciones de su etapa solista, de Los Rodríguez y de Los Abuelos de la Nada, en una lista que mantuvo al público cantando durante toda la noche. El artista se mostró más reservado que en otras ocasiones y dejó que la música hablara por él.
Uno de los momentos más celebrados llegó con la aparición de Pablo Lescano, quien aportó su impronta en un medley que incluyó “Tres Marías” y “Mil horas”. Más adelante, Facundo Soto, líder de Guasones, se sumó para interpretar “Me arde”, agregando una cuota extra de rock a una noche ya cargada de emociones.
Sin embargo, el instante más conmovedor llegó sobre el final. Durante la interpretación de “Los chicos”, una canción que con el tiempo se convirtió en una suerte de tributo permanente a distintas figuras populares, apareció en las pantallas una imagen de Indio Solari. La proyección, sencilla pero impactante, provocó lágrimas, aplausos y un clima de profunda emoción en todo el estadio.
De esta manera, Andrés Calamaro cerró una noche inolvidable en el Movistar Arena. El concierto no solo confirmó la vigencia de su obra, sino que también funcionó como una despedida colectiva para Indio Solari, una de las personalidades más influyentes de la música argentina. Un homenaje que quedará grabado en la memoria de quienes estuvieron allí para vivirlo.