Una artista que se define como comunicadora, y en ese rol asume una responsabilidad: la de hacer que un show suyo trascienda el momento y deje un mensaje, una semilla en cada persona del público. Patricia Sosa quiere que ese sea el espíritu de su regreso a Neuquén y al Alto Valle. Que las luces del escenario se enciendan, pero que el verdadero viaje ocurra puertas adentro.
"A mí me gusta la música para cerrar los ojos, cuando la gente se emociona y escucha de verdad. Me gusta que la música tenga algo para decir", resumió durante una entrevista en el programa Entretiempo, por AM550, mientras anticipaba las presentaciones que ofrecerá el 14 de agosto en el Casino Magic de Neuquén y el 15 de agosto en el Complejo Cultural de Cipolletti.
La artista reconoció que hace "un montón" de años que no visita la región y celebró la posibilidad de reencontrarse con el público. "Qué suerte que voy otra vez. Qué bueno", expresó con entusiasmo, mientras recordaba una de sus últimas actuaciones en el Casino Magic. "Tienen un espacio tan lindo. Está buenísimo. Ahí estaré con todos ustedes."
Ese reencuentro llegará acompañado por un repertorio que define como "contundente". No solo por la cantidad de canciones o por el recorrido de su carrera, sino por la intención que hay detrás de cada interpretación.
"Voy a llevar un repertorio que no tenga solo canciones, sino también mensajes, que tenga una bajada", explicó. Para Sosa, un concierto no termina cuando baja el telón. "No me conformo con subirme al escenario, cantar, que la gente aplauda y después se vaya a comer una pizza y listo. Quiero dejar un poquito más, sembrar una semilla. Como comunicadora, después de tantos años arriba de un escenario, hay que poner un poco más."
Más de 40 años de carrera la llevaron a recorrer todo tipo de escenarios
Mirar hacia atrás también la sorprende. Cuando repasa más de cuatro décadas de carrera, todavía se pregunta cómo fue posible recorrer tantos escenarios.
"Lo primero que pienso es: ¿Cuándo tuve tanto tiempo para vivir tanto?", confesó entre risas. Después llega otra reflexión, más profunda. "Lo más difícil es la permanencia. Viajé durante tantos años por tantos paisajes, por tantos lugares y con tantas canciones, y sigo acá, sigo en la ruta. Y la gente lo único que me da es amor."
Ese recorrido también modificó su manera de entender la música. Contó que hubo un momento en el que comprendió que su voz no le pertenecía. "Tomé conciencia de que mi voz era un don otorgado. No era mía. A partir de ahí mi vida cambió y empecé a ofrecerla con total humildad, tratando de dejar buenas palabras."
En tiempos donde las pantallas parecen ocupar cada espacio de la vida cotidiana, Patricia Sosa propone detenerse. Escuchar. Mirar menos el celular y más a quienes están al lado.
"Las canciones quedan para adentro. Invitan a mirar hacia adentro, a rescatar otros valores, a no olvidarse de que el prójimo es de carne y hueso y no un robot al que solo le mandás un mensaje", afirmó.
Para ella, los pequeños gestos siguen teniendo un valor irremplazable. "El abrazo, el beso, llevar un mate… eso no se compara con nada." La escena se repite en casi todos los recitales: cientos de teléfonos en alto intentando registrar el momento. Ella prefiere otra imagen.
"A veces les digo: 'No se pierdan el momento'. Si quieren filmar, dejen el teléfono apoyado, pero no se pierdan la experiencia. Que se les pongan los pelos de punta, que recuerden algo maravilloso o descubran un sentimiento nuevo. Eso no se paga con nada."
Incluso fue más allá al hablar del impacto de la tecnología. Consideró que las pantallas tienen relación con muchos de los problemas emocionales que atraviesan los más jóvenes. "La pantalla genera mucha ansiedad", aseguró, e invitó a recuperar el contacto con la naturaleza. "Si salís a caminar por el bosque, andá sin celular. Viví el momento. Eso es lo que te nutre, lo que te baja a tierra y te da herramientas para sentir."
Durante las giras se toma su tiempo para seguir componiendo
Mientras prepara la gira, también atraviesa un tiempo de intensa creación. Reveló que está grabando un nuevo disco junto a Daniel Vilá y Mariano Mere, con más de veinte composiciones nuevas donde convivirán el rock, el pop y las baladas.
En ese proceso también decidió acercarse a la inteligencia artificial, aunque la experiencia no modificó su manera de trabajar. "Me asustaba un poco todo esto de la inteligencia artificial. Fui a averiguar de qué se trataba y me encontré con una creatividad muy pobre. No era horrible, pero era más de lo mismo", opinó.
Su inspiración sigue apareciendo lejos de las computadoras. "A mí me gusta sentarme con un amigo, tomar mate, tocar el piano, la guitarra, equivocarnos, reírnos, hablar de nuestros hijos, de nuestros padres y seguir escribiendo. Me gusta eso."
Otro de los viajes que marcó este año fue el que realizó a la India junto a su hija. Fue su tercera experiencia en ese país y, como las anteriores, eligió instalarse durante un mes en un ashram para profundizar una filosofía de vida que, según contó, practica desde 1996.
"Aprendés a vivir de otra manera, a poner el pie en el freno, a ser más empático. Cuando volvés, tenés los mismos problemas que cuando te fuiste, pero tenés otras herramientas para mirarlos desde otro lugar". Definió a la India con una sola palabra: "caos". Sin embargo, detrás de ese desorden encontró una enseñanza que todavía la acompaña.
También resumió la filosofía que intenta llevar a su vida cotidiana y que atraviesa muchas de sus canciones. "Cuando uno brilla, brilla la vida y se enciende todo a tu alrededor. El cambio empieza adentro. Uno tiene que ordenarse y no darle tanta importancia a lo externo."
Cuando llegue a Neuquén, Patricia Sosa no solo recorrerá los grandes éxitos de su carrera. Adelantó que sonarán clásicos de La Torre, como "Estamos en acción" y "Tratando de cambiar el mundo", además de nuevas composiciones y las canciones que marcaron generaciones. "Prepárense para el repertorio, porque va a ser amplio, grande y ecléctico", concluyó.
La entrevista completa: