La visita del papa León XIV a Casavalle, en el norte de Montevideo, puso en el centro de la agenda internacional a una comunidad que durante años estuvo asociada en buena medida con las noticias policiales, la pobreza y las dificultades sociales. En el segundo día de su recorrido por Uruguay, el Pontífice eligió alejarse de los escenarios protocolares para acercarse a una realidad atravesada por la desigualdad, pero también por la organización y la solidaridad entre vecinos.
La elección del barrio no fue un gesto menor. Casavalle representa una de las zonas con mayores desafíos sociales de la capital uruguaya, donde numerosas familias conviven con viviendas precarias, dificultades para acceder a servicios básicos y serios problemas de seguridad. Sin embargo, detrás de esa realidad también existe una trama de organizaciones, instituciones educativas y espacios comunitarios que trabajan para mejorar las condiciones de vida de sus habitantes.
El encuentro se realizó en la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe, donde León XIV brindó un discurso dedicado a la realidad social de la zona. Antes, el Papa visitó el complejo habitacional Familias de Guadalupe y bendijo 12 viviendas destinadas a familias vinculadas con la comunidad parroquial.
Dónde queda Casavalle y cómo es uno de los sectores más vulnerables de Montevideo
Casavalle se encuentra en el norte de Montevideo y comprende distintos barrios, entre ellos Borro, donde está ubicada la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe. Se trata de un territorio con una población cercana a los 30.000 habitantes, de acuerdo con las referencias recogidas por el sacerdote Pablo Coimbra.
La zona presenta importantes diferencias en sus condiciones urbanas. Mientras algunos sectores cuentan con espacios públicos, centros educativos y servicios, en otros persisten problemas estructurales que afectan directamente la vida cotidiana.
Entre las dificultades mencionadas por los referentes comunitarios aparecen la falta de servicios, las calles en mal estado, las viviendas construidas con materiales precarios y las limitaciones en el acceso a determinados servicios públicos. En algunas zonas, las lluvias provocan inundaciones y dejan a las familias expuestas a perder sus pertenencias.
La inseguridad también forma parte de las preocupaciones de los vecinos. Los enfrentamientos armados y la violencia vinculada con el narcotráfico afectan especialmente a determinados sectores del territorio.
Sin embargo, describir Casavalle solamente desde esas problemáticas sería dejar afuera una parte fundamental de su identidad: la vida comunitaria, las instituciones que acompañan a las familias y las iniciativas que buscan generar oportunidades.
Pablo Coimbra, el sacerdote que impulsa proyectos de vivienda y contención social
Uno de los principales referentes del trabajo territorial en Casavalle es el sacerdote Pablo Coimbra, párroco de Nuestra Señora de Guadalupe, quien lleva seis años al frente de la comunidad.
Su historia personal también tiene un recorrido particular. Antes de dedicarse al sacerdocio, trabajó como contador en el Banco de Previsión Social de Uruguay. Luego dejó la función pública y orientó su vida al ministerio religioso.
Desde la parroquia, Coimbra impulsó diferentes iniciativas para acompañar a las familias que atraviesan situaciones de vulnerabilidad. Entre ellas se destacan los programas de mejoramiento y construcción de viviendas, además de las propuestas educativas y de contención social.
La tarea no se limita a la asistencia inmediata. La intención es generar condiciones que permitan a las familias mejorar su calidad de vida y construir un proyecto a largo plazo.
Las viviendas que León XIV bendijo durante su visita
Uno de los ejes centrales del trabajo de la parroquia es mejorar las condiciones habitacionales de las familias. En ese contexto se desarrolló el proyecto Familias de Guadalupe, que contempla la construcción de viviendas para personas vinculadas con la comunidad.
Durante su visita, León XIV llegó al complejo habitacional y bendijo 12 casas destinadas a familias que necesitan acceder a una vivienda digna. Las construcciones forman parte de una iniciativa impulsada por la Iglesia, con financiamiento del Vaticano.
El proyecto busca ofrecer una alternativa a las construcciones precarias de chapa, cartón y madera que todavía existen en distintos sectores de Casavalle.
La propuesta también contempla el acompañamiento de las familias mediante espacios de formación y actividades orientadas a fortalecer la convivencia y la educación de los hijos.
Una red de solidaridad que busca cambiar la realidad del barrio
Casavalle también cuenta con numerosas organizaciones e instituciones que trabajan con niños, adolescentes, jóvenes y adultos mayores.
De acuerdo con Coimbra, en la zona funcionan más de 15 obras eclesiales de distintas dimensiones. Entre ellas se encuentran la obra salesiana Tacurú, la Escuela de Oficios Don Bosco, los centros educativos Los Pinos y Los Rosales, el Liceo Jubilar y diferentes iniciativas impulsadas por congregaciones religiosas.
La parroquia Nuestra Señora de Guadalupe, por su parte, acompaña a unos 200 niños que participan de la catequesis y a más de 50 adolescentes y jóvenes que forman parte de las actividades comunitarias.
Estas experiencias muestran otra dimensión de Casavalle: la de una comunidad que, a pesar de las dificultades, construye redes de acompañamiento y busca generar oportunidades para las nuevas generaciones.
Por qué León XIV eligió visitar Casavalle
La decisión de incluir Casavalle en la agenda del viaje apostólico a Uruguay tiene un significado que trasciende lo religioso.
Para muchos habitantes, la visita representa una oportunidad de reconocimiento. Se trata de una comunidad acostumbrada a aparecer en las noticias por sus dificultades, pero que también reclama ser mirada desde sus capacidades, sus proyectos y sus historias cotidianas.
El propio Coimbra destacó que la elección del Pontífice tiene un profundo sentido pastoral: acercarse a quienes muchas veces sienten que están al margen de las oportunidades y de la mirada de la sociedad.
La visita de León XIV también permitió visibilizar el trabajo de las organizaciones que acompañan a las familias y las necesidades que todavía persisten en el territorio.
Por unas horas, Casavalle dejó de ocupar un lugar secundario en la agenda pública y se convirtió en uno de los principales escenarios de la visita papal a Uruguay.