¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

Logo Am2022
PUBLICIDAD

Estados Unidos e Israel evalúan nuevos planes de ataque contra Irán tras las elecciones de medio término

Según filtraciones periodísticas, las fuerzas armadas de ambos países preparan ofensivas contra instalaciones energéticas y nucleares, aunque persiste la incógnita sobre el aval definitivo de Donald Trump.

Agregar Mejorinformado en
Agrega Mejorinformado a tus medios preferidos en Google
Jueves, 22 de octubre de 2026 a las 08:53
PUBLICIDAD
Trump evalúa atacar Irán luego de las elecciones de medio término en EEUU.

Los ejércitos de Estados Unidos e Israel desarrollaron nuevos planes militares para llevar a cabo una ofensiva de bombardeos contra Irán una vez concluyan las elecciones de medio término en territorio estadounidense, previstas para el próximo 3 de noviembre. De acuerdo con información difundida por el diario The New York Times, los objetivos contemplados en la planificación estratégica incluirían instalaciones nucleares, complejos de infraestructura energética y arsenales de misiles y drones de la República Islámica.

La coordinación de las fuerzas armadas se intensificó tras las reuniones secretas mantenidas entre el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, y el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, en el marco de un inestable escenario de seguridad regional que motivó incluso la evacuación parcial del personal diplomático en Arabia Saudí.

La fundamentación detrás de estos nuevos planes responde a la evaluación de Washington y Tel Aviv de que la economía iraní se encuentra debilitada tras los conflictos previos, lo que teóricamente forzaría a Teherán a ceder en sus posturas geopolíticas.

Sin embargo, analistas internacionales advierten sobre los elevados riesgos de reabrir las hostilidades a gran escala, recordando que los bombardeos ejecutados entre febrero y abril ya provocaron una violenta disparidad en los precios globales de la energía, dispararon la inflación e impactaron negativamente en las reservas de armamento defensivo del Pentágono. Por su parte, el régimen iraní ha advertido que una nueva agresión militar no solo recrudecerá las respuestas en el golfo Pérsico, sino que ampliará el radio de objetivos hacia infraestructuras críticas globales, como cables submarinos de internet y centros de datos.

A pesar del endurecimiento de la postura militar y del despliegue de un tercer portaaviones estadounidense en el golfo Pérsico, el visto bueno del presidente Donald Trump para ejecutar la campaña sigue siendo una incógnita.

Con un índice de aprobación interno fuertemente castigado por el desgaste del conflicto y la impopularidad de las acciones bélicas, el mandatario republicano ya ha vetado en reiteradas ocasiones las propuestas de Netanyahu para reanudar los ataques antes de las urnas. Mientras los canales diplomáticos paralelos intentan destrabar el acceso al estratégico estrecho de Ormuz y contener el programa nuclear iraní, el desenlace político de los comicios legislativos en Estados Unidos se perfila como el factor determinante que definirá si Washington opta por la escalada militar o por la continuidad de la presión económica.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD