Israel compartió con Estados Unidos información de inteligencia que apunta a que Irán habría desarrollado un nuevo plan para asesinar al presidente Donald Trump, según informó el Wall Street Journal citando fuentes familiarizadas con el asunto. El reporte no reveló detalles sobre el supuesto complot ni sobre sus posibles responsables, y ni la Casa Blanca ni las autoridades iraníes confirmaron públicamente la información.
La advertencia llega en el peor momento posible: en medio de una nueva escalada militar entre Washington y Teherán marcada por ataques cruzados en el estrecho de Ormuz, el bombardeo estadounidense de objetivos en el sur de Irán y la declaración de Trump de que el alto el fuego "ha terminado". El propio mandatario reconoció el miércoles, durante la cumbre de la OTAN en Ankara, que continúa siendo un objetivo de posibles ataques iraníes, vinculando esa amenaza con la muerte del general Qasem Soleimani, abatido en un ataque con dron estadounidense en Bagdad durante su primer mandato.
El antecedente más reciente de este tipo de amenazas data de 2024, cuando el Departamento de Justicia acusó a un ciudadano paquistaní de intentar reclutar personas para un plan de asesinato contra Trump —entonces candidato republicano— aunque Irán negó en ese momento cualquier vinculación. Las amenazas iraníes contra Trump por la muerte de Soleimani son un elemento recurrente en la relación entre ambos países: la Guardia Revolucionaria nunca ocultó su voluntad de vengar al general y Washington ha mantenido desde 2020 operativos de seguridad reforzados en torno al mandatario por ese motivo específico.
La revelación de la inteligencia israelí ocurre en un contexto que le otorga una dimensión estratégica adicional. Israel tiene interés en profundizar la ruptura entre Washington y Teherán en un momento en que Trump había comenzado a distanciarse de Netanyahu y a negociar con Irán sin incluir a Israel en las conversaciones. Compartir información sobre un supuesto complot contra Trump es también una forma de recordarle al mandatario estadounidense que Irán sigue siendo el enemigo común, en una semana en que las relaciones entre Washington y Teherán alcanzaron su punto más bajo desde la firma del memorando de Islamabad.
La información no confirmada llega además en un momento en que Trump acaba de declarar el acuerdo de paz "terminado" y ordenó nuevos bombardeos sobre territorio iraní, lo que convierte cualquier amenaza adicional en un factor capaz de escalar aún más un conflicto que parecía encaminarse hacia una resolución y que ahora amenaza con reiniciarse en toda su intensidad.