El presidente Donald Trump declaró desde la cumbre de la OTAN en Ankara que la tregua con Irán "ha terminado", en las declaraciones más duras que ha hecho sobre Teherán desde el inicio del conflicto y que enviaron de inmediato el precio del petróleo un 5% hacia arriba. "Por lo que a mí respecta, ha terminado", afirmó Trump al ser consultado sobre el estado de la tregua, calificando a Irán de "basura" y asegurando que el país está dirigido por "gente enferma y cruel". "Es una pérdida de tiempo tratar con ellos. Y si tuvieran un arma nuclear, la usarían", añadió, en el tono más beligerante que ha adoptado públicamente desde que anunció el memorando de Islamabad el 15 de junio. Las declaraciones se producen tras nuevos intercambios de ataques entre fuerzas estadounidenses e iraníes en el Golfo, en una escalada que pone en jaque el frágil proceso diplomático iniciado hace apenas tres semanas.
El detonante inmediato de la ruptura es la disputa sobre el contenido del memorando firmado el 17 de junio. Trump acusó a Irán de tergiversar sistemáticamente lo acordado, especialmente en materia nuclear: "Todo el mundo estuvo de acuerdo: nada de armas nucleares. Cerramos un acuerdo. Salen y bromean con la prensa, dicen que ni siquiera hablamos de ello", denunció el mandatario. La contradicción tiene antecedentes directos: apenas semanas atrás, el vicepresidente JD Vance celebró en Ginebra que Irán había aceptado el regreso de inspectores del OIEA, afirmación que Teherán desmintió de inmediato asegurando que "no se negoció el tema nuclear" durante las 18 horas de conversaciones. Esa brecha de interpretación sobre lo que se acordó nunca fue resuelta y ahora explota en la cara de ambas partes.
La declaración de Trump desde Ankara llega en el peor momento posible para el proceso de paz: los 60 días de negociaciones técnicas establecidos en el memorando apenas comenzaron, el petróleo acaba de recuperarse parcialmente tras el desbloqueo de Ormuz, y la comunidad internacional —incluyendo a los aliados de la OTAN reunidos en Turquía— apostaba a que el acuerdo se mantendría. El salto del crudo del 5% en minutos refleja que los mercados tomaron en serio las palabras de Trump, en un conflicto donde la diferencia entre retórica de presión y declaración de guerra real ha sido siempre difícil de leer. Si el alto el fuego realmente "ha terminado", el mundo enfrenta la perspectiva de un regreso a un conflicto que ya dejó miles de muertos, bloqueó el 20% del suministro mundial de petróleo y llevó la inflación estadounidense al 4,2%.