El presidente del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) de Perú, Roberto Burneo, proclamó este viernes de manera oficial a Keiko Fujimori como presidenta electa para el período 2026-2031. Durante el acto formal, Burneo sostuvo que la dirigente de Fuerza Popular fue elegida por "la voluntad soberana del pueblo peruano", dejando concluido el proceso electoral, que había iniciado con los comicios del pasado 7 de junio.
Según los datos definitivos de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Fujimori obtuvo 9.223.396 votos, mientras que el candidato de izquierda Roberto Sánchez, representante de Juntos por el Perú, alcanzó 9.173.755 sufragios. La diferencia final fue de poco menos de 50.000 votos, reflejando una elección altamente competitiva y polarizada.
Alberto Fujimori gobernó Perú en la misma época que Carlos Menem lideró la Argentina
La flamante presidenta tiene 51 años y es hija de Alberto Fujimori, quien condujo Perú entre 1990 y 2000, una etapa que coincidió con los gobiernos de Carlos Saúl Menem en Argentina entre 1989 y 1999.
Ambos mandatarios protagonizaron una década marcada por reformas económicas de corte liberal, procesos de privatización y una fuerte apertura de las economías nacionales. Sin embargo, la figura de Alberto Fujimori continúa generando controversias en Perú por las denuncias de violaciones a los derechos humanos y hechos de corrupción que derivaron en procesos judiciales años después de dejar el poder.
La llegada de Keiko Fujimori al Palacio de Gobierno representa también el retorno del apellido más influyente de la política peruana de las últimas décadas.
Qué puede significar para la relación con Argentina
La confirmación oficial de la victoria fortalece las expectativas de una mayor sintonía política entre Lima y Buenos Aires. Días atrás, el presidente Javier Milei mantuvo una conversación telefónica con la mandataria electa y analizó la posibilidad de viajar a Perú para participar de la ceremonia de asunción.
Tanto el gobierno argentino como la futura administración peruana comparten posiciones favorables a la apertura económica, la atracción de inversiones privadas y una agenda orientada al libre mercado.
Para Argentina, Perú es un socio relevante dentro de Sudamérica, especialmente en materia comercial, energética y de cooperación regional. Un acercamiento político entre ambos gobiernos podría traducirse en una mayor coordinación dentro de los organismos regionales y en nuevas oportunidades para el intercambio económico.
Un cambio observado por toda la región
La elección de Fujimori se produce en un contexto de redefinición política en América Latina, donde varios países atraviesan debates sobre el rumbo económico, la seguridad y el papel del Estado. Su triunfo también será seguido de cerca por los mercados internacionales, que observan cómo evolucionará la economía de Perú.
Fujimori asumirá el desafío de gobernar un país que en los últimos años atravesó una profunda inestabilidad institucional, con sucesivos cambios de gobierno, conflictos políticos y una creciente demanda social por mayor previsibilidad económica. La era de Keiko comenzará el próximo 28 de julio.