¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

Logo Am2022
PUBLICIDAD

“Nunca había vivido algo así”: el testimonio desde Pereira de un colombiano que vivió en Neuquén

Juan regresó a Colombia después de vivir varios años en Neuquén y ahora participa de la asistencia en Pereira junto a World Central Kitchen. Desde las calles de la ciudad contó cómo se organizan los rescates, la distribución de alimentos y la atención a las familias que perdieron sus viviendas.

Agregar Mejorinformado en
Agrega Mejorinformado a tus medios preferidos en Google
PUBLICIDAD
Juan trabaja en Pereira junto a World Central Kitchen y recorre distintos sectores para coordinar la llegada de alimentos a las personas afectadas por el sismo.

“Nunca en mi vida había vivido algo así”. Desde Pereira, Colombia, Juan intenta poner en palabras lo que vio después del fuerte sismo que sacudió la ciudad. El colombiano, que vivió en Neuquén hasta fines de enero, ahora trabaja junto a World Central Kitchen para asistir a las familias afectadas y coordinar la llegada de alimentos a los sectores más golpeados.

Juan se encontraba en su casa cuando comenzó el movimiento. Todavía dormía cuando, alrededor de las 7 de la mañana, la vivienda empezó a sacudirse con fuerza. “Todo se iba de un lado a otro y todo el mundo empezó a salir a la calle, a gritar”, recordó en diálogo con Entretiempo por AM550.

Según su relato, el movimiento se extendió durante unos 10 o 12 minutos. La magnitud del sismo quedó clara después, cuando pudo salir y recorrer las calles de Pereira. “Cuando ya pude salir a la calle y verlo con mis propios ojos, fue impresionante”, contó.

Su familia logró mantenerse a salvo. La vivienda tampoco sufrió daños importantes. “Eso fue un milagro, te digo, porque casi todo el mundo sufrió daños”, afirmó Juan. Uno de sus familiares, sin embargo, sufrió importantes pérdidas materiales.

 

Juan recorre Pereira para llevar alimentos a los damnificados

La tarea de Juan comenzó en las calles de una ciudad atravesada por la emergencia. Trabaja para World Central Kitchen y funciona como enlace entre la organización y los equipos locales de gestión. Además, participa directamente en distintas tareas de asistencia.

“Yo estoy más del lado del alimento, de hacer llegar comida a las personas”, explicó. La organización destina recursos para alimentar a quienes perdieron sus viviendas o quedaron imposibilitados de producir y trabajar con normalidad.

Durante sus recorridas, Juan encontró edificios completamente destruidos y familias que instalaron carpas en espacios públicos. “Hay gente justamente enfrente de un parque lleno de carpas de camping, con gente ahí mientras se sabe qué va a pasar con ellos”, describió.

Voluntarios y rescatistas recorren Pereira para asistir a las familias damnificadas y llevar alimentos a los sectores más afectados.

La emergencia también modificó por completo la actividad cotidiana. Las clases fueron suspendidas y distintos sectores de la ciudad permanecen afectados. Los datos conocidos hasta el momento mencionan 81 personas fallecidas, 278 heridas y 37 desaparecidas, además de 92 edificios destruidos.

La infraestructura educativa también sufrió daños. Unos 60 edificios escolares resultaron afectados y se registraron problemas en 14 vías y puentes urbanos.

Juan explicó que el abastecimiento de alimentos comenzó a reforzarse con ayuda de otras regiones. Los supermercados también reciben mercadería y la producción local permite sostener parte de la demanda.

El desafío aparece en otro punto: hacer llegar la asistencia a quienes todavía no fueron identificados como damnificados. “Hay muchos barrios y lugarcitos más adentro, en la montaña, que todavía no sabemos bien en qué situación estarán”, señaló.

 

Los equipos todavía buscan sobrevivientes entre los escombros

Mientras Juan participa de la distribución de comida, brigadas de rescate mantienen los operativos en los edificios afectados. El testimonio desde Pereira muestra que la emergencia todavía está activa y que la búsqueda de personas continúa.

“Ayer sacaron a una chica. Encontraron a alguien”, relató Juan. También contó que los rescatistas trabajaban en otro sector porque se habían escuchado voces entre los restos de una construcción.

A Pereira llegaron brigadistas y voluntarios de otras zonas de Colombia. Juan también mencionó la presencia de rescatistas provenientes de México, que se sumaron a las tareas de búsqueda.

El trabajo, según explicó, todavía demandará varios días. “No fue un detalle pequeño”, sostuvo. Para el colombiano, la ciudad deberá enfrentar las consecuencias del sismo durante al menos una semana y posiblemente durante mucho más tiempo.

Carpas, edificios dañados y equipos de emergencia forman parte del escenario que dejó el sismo en distintos sectores de Pereira.

La situación cambia de un barrio a otro. En las zonas céntricas ya se concentra buena parte de la ayuda, mientras los equipos intentan identificar las necesidades de sectores más alejados.

Juan conoce ahora esa emergencia desde adentro. Después de haber vivido en Neuquén, regresó a su país y terminó colaborando con una organización internacional en medio de una de las situaciones más difíciles que recuerda.

“Obviamente voy a quedarme un tiempito”, dijo al explicar que continuará en Colombia mientras la asistencia siga siendo necesaria. En Pereira, su trabajo quedó ligado a una tarea concreta: encontrar dónde hace falta ayuda y lograr que los alimentos lleguen a quienes todavía esperan asistencia.

 

La entrevista completa:

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD