El papa León XIV cerró su gira pastoral y de Estado por Francia en la ciudad de Metz, donde protagonizó un encuentro interreligioso centrado en la búsqueda de la paz y la defensa de la vida humana. Tras arribar por la mañana desde el santuario de Lourdes, el jefe de la Santa Sede se trasladó al Centro de Congresos Robert Schuman junto a delegados de distintas confesiones para participar de la primera actividad pública de su última escala en territorio francés. La jornada combinó el diálogo con líderes espirituales de Europa en una región caracterizada históricamente por su condición de punto de encuentro transfronterizo.
Durante el acto, los representantes de las comunidades religiosas leyeron de forma conjunta el «Llamamiento de Metz», un documento comprometido con el trabajo coordinado en favor de la fraternidad en un contexto internacional convulso. El texto de consenso advirtió sobre los riesgos que enfrentan las sociedades actuales ante el avance de los conflictos armados, las discriminaciones de credo y los vertiginosos cambios sociales e hipertecnológicos. En su mensaje ante el plenario, el pontífice instó a las autoridades políticas e instituciones globales a no dimitir en el esfuerzo diplomático por detener las guerras y preservar la centralidad de la persona.
La actividad en el centro de convenciones marcó el preámbulo del cierre de la visita papal a la nación europea, cuya agenda concluye por la tarde con una misa multitudinaria en la catedral de San Esteban. Con este evento, el líder de la Iglesia Católica finaliza un itinerario de cuatro días que abarcó reflexiones sobre la ética de la inteligencia artificial en la Unesco, reuniones institucionales con el presidente Emmanuel Macron y encuentros privados con víctimas de abusos en el clero. Tras la finalización de los oficios litúrgicos en Metz, la delegación del Vaticano emprenderá el vuelo de regreso a la ciudad de Roma.