La candidatura de María Verónica Michelli para integrar el Tribunal Oral Federal N°3 de La Plata quedó encaminada para ser tratada la próxima semana en el Senado, pese al pedido de la Casa Rosada para retirar su pliego. La decisión profundizó las diferencias dentro de La Libertad Avanza y volvió a ubicar a Patricia Bullrich en el centro de una discusión que ya generó ruido en el oficialismo.
La definición se produjo este miércoles durante una reunión de la Comisión de Labor Parlamentaria, donde se avanzó en la oficialización del dictamen favorable a la magistrada. De concretarse el escenario que proyectan distintos bloques, el Senado podría rechazar la solicitud enviada por el Poder Ejecutivo y habilitar el tratamiento definitivo de la candidatura, que ya cuenta con las firmas necesarias en la Comisión de Acuerdos.
Aunque desde el oficialismo intentan minimizar el conflicto, la postura de Bullrich volvió a exponer diferencias internas. La senadora sostuvo que "no hay riesgo de fractura" dentro del bloque y posteriormente publicó una fotografía junto a Karina Milei para transmitir una señal de unidad. Sin embargo, legisladores alineados con la secretaria General de la Presidencia cuestionan que la titular de la bancada haya decidido no acompañar una definición impulsada por la Casa Rosada.
Según trascendió en el Senado, la principal objeción del Gobierno está vinculada al parentesco de Michelli con el periodista Hugo Alconada Mon, un argumento que no logró reunir respaldo suficiente entre los distintos espacios políticos.
La reunión fue encabezada por la vicepresidenta, Victoria Villarruel, junto a los presidentes de bloque. Allí se acordó que el pedido de retiro del pliego tome estado parlamentario durante la sesión de este jueves, aunque también quedó planteada la intención de convocar una nueva sesión la próxima semana para resolver el tema de fondo.
En ese encuentro surgieron cuestionamientos hacia el senador Juan Carlos Pagotto por la demora en oficializar el dictamen favorable a Michelli, que ya había reunido las nueve firmas reglamentarias. Legisladores del peronismo, el radicalismo y el PRO expresaron su malestar por esa situación y finalmente se resolvió habilitar formalmente el expediente para su tratamiento.
Durante la reunión, Villarruel informó además que había recibido a Michelli en su despacho. Desde su entorno explicaron que se trató de una reunión institucional habitual y remarcaron que la vicepresidenta mantiene encuentros periódicos con jueces y candidatos judiciales como parte de su rol institucional. También destacaron que existe un respaldo mayoritario de senadores a la postulación, reflejado en las firmas obtenidas en la Comisión de Acuerdos.
La tensión se había profundizado el lunes, cuando Patricia Bullrich le comunicó al presidente, Javier Milei, que no acompañaría el retiro del pliego. La legisladora argumentó que respetaba la facultad constitucional del Ejecutivo para proponer y retirar candidatos, pero sostuvo que también debía actuar de acuerdo con sus convicciones.
En ese contexto, Bullrich puso a disposición su renuncia como presidenta del bloque oficialista, aunque Milei rechazó la propuesta. Más tarde, la senadora insistió en que su respaldo al proyecto político libertario continúa siendo total, aunque aclaró que eso no implica renunciar a sus principios ni a la posibilidad de expresar diferencias en cuestiones puntuales.
Las críticas también llegaron desde otros sectores del oficialismo. El senador Francisco Paoltroni consideró que hubo una "desprolijidad muy grande" en el manejo del caso y recordó otros desacuerdos que mantuvo con decisiones impulsadas por el Gobierno.
Con un amplio respaldo opositor y señales de acompañamiento incluso dentro de sectores aliados, el pliego de Michelli aparece hoy más cerca de avanzar que de ser retirado, en una discusión que no solo pone en juego una designación judicial, sino que también vuelve a exhibir las diferencias que atraviesan a La Libertad Avanza en el Senado.