Candela Magalí Arizaga reconstruyó ante la Justicia cómo transcurrió la noche que terminó con su desesperada huida por la avenida Libertador y aseguró que Facundo Moyano no ejerció ningún tipo de violencia sobre ella. Según declaró, el episodio se produjo tras sufrir un brote psicótico provocado por el consumo de cocaína.
La influencer relató que el domingo por la tarde ambos fueron a ver el partido de River y, al regresar al departamento del dirigente sindical, ubicado en un edificio sobre la avenida del Libertador, compartieron una película.
En su testimonio, Arizaga afirmó que no existió ninguna discusión durante la noche e incluso aclaró que no mantuvieron relaciones sexuales.
Como no lograba conciliar el sueño, explicó que decidió consumir cocaína que llevaba consigo. Antes de eso, aseguró que le envió un mensaje por WhatsApp a la empleada doméstica para avisarle que no asistiera a trabajar al día siguiente.
Arizaga sostuvo que Moyano no consumió drogas ni alcohol durante ese momento y remarcó que el estupefaciente encontrado en el departamento le pertenecía.
"Yo tenía mi propia droga", declaró ante la Justicia.
La joven también explicó que atravesaba cambios en su estado de ánimo y que el consumo derivó en un brote psicótico.
"Venía con cambios en el estado de ánimo y no fue una buena mezcla, tuve un brote psicótico. En mi mente sentí que me perseguían cosas, alucinaba, mi mente no estaba ahí y yo quería huir", sostuvo.
Durante su declaración negó haber sido víctima de violencia física, verbal o de privación ilegítima de la libertad y afirmó que nunca sufrió ese tipo de situaciones durante la relación con el exdiputado.
Además, Arizaga respondió sobre algunos de los elementos incorporados al expediente judicial. Respecto de la jeringa con líquido transparente secuestrada durante el allanamiento, indicó que pertenecía a un tratamiento contra la sinusitis que utilizaba Moyano.
En cuanto al ventanal roto hallado en la vivienda, la influencer aseguró que el daño era anterior al episodio y dijo desconocer cómo se había producido.
También se refirió a las imágenes de las cámaras de seguridad que muestran a una persona detrás de ella mientras corría por la avenida Libertador. Según afirmó, no se trataba de Moyano, sino del chofer del dirigente sindical, quien llevaba un bolso con ropa hasta el hospital.
Finalmente, Arizaga dejó en claro que no pretende impulsar una acción penal contra Moyano y pidió que se levanten las medidas cautelares y la restricción de acercamiento dictadas en la causa.
"No deseo mantener las medidas restrictivas; mi interés es retomar el vínculo con él", expresó, y concluyó que todo terminó siendo "un garrón por algo que ni pasó".