La visita del papa León XIV al Cottolengo Don Orione de Claypole tendrá un significado que excede el carácter religioso de la agenda. El establecimiento, que funciona desde 1936 y actualmente alberga a 410 personas con discapacidad, será uno de los primeros destinos pastorales del Pontífice durante su visita a la Argentina, prevista entre el 8 y el 11 de noviembre.
Para quienes forman parte de la institución, la llegada de León XIV representa una oportunidad para poner en primer plano una realidad que muchas veces queda relegada. El sacerdote Aníbal Quevedo, consejero provincial de los Cottolengos de Argentina, Uruguay y Paraguay, definió el acontecimiento como una instancia de visibilización inédita.
“La visita del Papa significa una visibilización que nunca tuvimos”, afirmó Quevedo, quien también sostuvo que la presencia del Pontífice “va a interpelar” a la sociedad respecto de qué está haciendo cada persona frente a la discapacidad.
El Cottolengo Don Orione fue inaugurado el 21 de mayo de 1936 y lleva nueve décadas dedicado al acompañamiento de personas con discapacidad. Allí viven 410 residentes de manera permanente y trabajan alrededor de 400 personas, en una estructura que combina hogares, espacios de atención, talleres, actividades recreativas y ámbitos religiosos.
“Un cottolengo es una institución que pertenece a la obra Don Orione donde se brinda un servicio que técnicamente se llama hogar permanente para personas con discapacidad y centro de día”, explicó Quevedo.
La vida cotidiana de los residentes incluye talleres de cocina, baile, reciclaje, cerámica, jardinería e información y actualidad, además de caminatas y actividades religiosas. En el espacio dedicado a la actualidad, por ejemplo, los propios residentes llevan temas que escucharon en los medios para analizarlos y debatirlos.
La propuesta de la institución, explicó el sacerdote, fue modificándose con el paso de las décadas. Lo que en otros tiempos podía estar concentrado en garantizar alimentación, techo y atención médica, actualmente busca incorporar una dimensión más amplia vinculada con la calidad de vida, los gustos, deseos e intereses de cada persona.
“El Cottolengo lo que busca es que las personas con discapacidad puedan ser felices”, resumió Quevedo.
El establecimiento también forma parte de una realidad más amplia que atraviesa al sistema de discapacidad en la Argentina. La visita papal se producirá mientras el sector enfrenta discusiones vinculadas con el financiamiento de las prestaciones, los aranceles y los recursos destinados a las instituciones.
En el caso del Cottolengo, el sostenimiento de la estructura depende principalmente de los sistemas de cobertura de salud de los residentes, entre ellos PAMI e Incluir Salud, además de otras obras sociales y de las donaciones de particulares y empresas que complementan los recursos disponibles.
Desde la institución señalaron que la situación financiera no es ajena a las dificultades que atraviesa el conjunto del sector. La discusión sobre el nomenclador y el financiamiento de las prestaciones constituye uno de los puntos centrales para las organizaciones que trabajan con personas con discapacidad.
En este contexto, la visita del Papa adquiere una dimensión particular. León XIV llegará al Cottolengo el lunes 9 de noviembre, dentro de su agenda pastoral en la Argentina. Según el programa oficial, el Pontífice visitará a los residentes y al personal de la institución antes de trasladarse al Monumento de los Españoles, donde celebrará una misa.
La propia Obra Don Orione informó que el encuentro tendrá un carácter íntimo y cercano, debido a las características del establecimiento y a la necesidad de preservar la tranquilidad de quienes viven allí. Por ese motivo, no se prevé una convocatoria masiva dentro del predio.
La expectativa, sin embargo, excede ampliamente las dimensiones físicas del Cottolengo. Para sus autoridades y residentes, la visita puede convertirse en una oportunidad para que la discapacidad deje de ser observada únicamente desde las necesidades asistenciales y sea abordada también desde la autonomía, los vínculos, los proyectos personales y el derecho a una vida plena.
A poco más de un mes de la llegada de León XIV, Claypole prepara así uno de los encuentros más significativos de la visita papal. En una institución que lleva 90 años acompañando a personas con discapacidad, la presencia del Pontífice busca convertirse también en una mirada sobre quienes viven allí todos los días y sobre la sociedad que los rodea.