El Colegio Nacional de Buenos Aires prohibió el uso de celulares, tablets y otros dispositivos electrónicos personales durante el dictado de clases. La medida quedó establecida mediante una resolución aprobada por el Consejo Escolar Resolutivo y formalizada por la rectora Valeria Bergman, con el objetivo de reducir las distracciones y fortalecer el espacio del aula como ámbito de aprendizaje y socialización.
A partir de la nueva disposición, los estudiantes deberán mantener los teléfonos guardados y en silencio durante las horas de clase. Los dispositivos solo podrán utilizarse cuando un docente lo solicite para una actividad pedagógica. También se contemplan excepciones para situaciones vinculadas con necesidades de salud o accesibilidad debidamente acreditadas.
Entre los motivos que llevaron a tomar la decisión, las autoridades señalaron las interrupciones constantes por las notificaciones, la pérdida de atención durante las explicaciones, el aumento de las distracciones y la disminución de las interacciones entre compañeros. Además, advirtieron sobre la exposición a conflictos que se originan en entornos digitales.
La institución también anunció una campaña de sensibilización para promover el uso responsable de los dispositivos electrónicos y de internet. La iniciativa busca que la comunidad educativa tome conciencia sobre los efectos del uso cotidiano de las pantallas y pueda aprovechar la tecnología en los momentos y con los fines adecuados.
La decisión se suma a las restricciones que ya se aplican en escuelas de la Ciudad de Buenos Aires y de otras jurisdicciones del país. Como antecedente, el informe PISA 2022 de la OCDE señaló que el 54% de los estudiantes argentinos admite distraerse durante las clases por el uso de dispositivos digitales, frente al 30% registrado en promedio entre los países evaluados.