Antes del comienzo del partido de la selección argentina frente a Egipto, los trabajadores de la planta de Metalfor en Noetinger recibieron una autorización para retirarse a las 12 y seguir el encuentro. Lo que parecía un gesto de distensión en medio del difícil presente de la empresa terminó convirtiéndose en una jornada marcada por la incertidumbre, ya que horas más tarde 35 empleados fueron notificados de su despido mediante telegramas.
La inesperada noticia
Los operarios habían dejado sus puestos para ver el encuentro de la selección argentina cuando comenzaron a recibir mensajes para presentarse en las oficinas del Correo Argentino. Allí los esperaba la documentación que confirmaba su desvinculación, una noticia que tomó por sorpresa a los trabajadores y generó un fuerte impacto en la planta ubicada en la localidad cordobesa de Noetinger.
Los despidos se produjeron apenas una semana después de que Metalfor iniciara un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) ante el Ministerio de Trabajo de Córdoba, argumentando dificultades para afrontar el pago de salarios de sus cerca de 600 empleados directos. La planta donde se concretaron las cesantías contaba con 146 operarios antes de la reducción de personal.
Una empresa con graves problemas financieros
Metalfor, una de las principales fabricantes argentinas de maquinaria agrícola y líder en el segmento de pulverizadoras autopropulsadas, atraviesa una profunda crisis de liquidez. Según datos del Banco Central, mantiene deudas con 23 entidades financieras por alrededor de 52.000 millones de pesos, además de registrar cientos de cheques rechazados y un deterioro sostenido en su calificación crediticia.
El complejo escenario también se refleja en su actividad productiva. Durante el primer trimestre del año, las ventas cayeron de 116 a 56 unidades respecto del mismo período de 2025, mientras que la producción descendió de 86 a 38 máquinas. En ese contexto, la empresa profundizó su ajuste con los despidos que sorprendieron a los trabajadores en una jornada que había comenzado con la expectativa de alentar a la selección argentina y terminó con la pérdida de sus puestos laborales.