El Gobierno avanza con una estrategia para despejar el frente financiero antes de las elecciones presidenciales del próximo año y reducir el impacto que la volatilidad política pueda tener sobre el mercado. El objetivo es garantizar el cumplimiento de los compromisos de deuda y fortalecer las reservas hasta el final del mandato de Javier Milei.
De acuerdo con estimaciones privadas basadas en datos oficiales, la Argentina enfrenta vencimientos por alrededor de US$30.000 millones hasta fines de 2027. El compromiso más cercano llegará la próxima semana, cuando el Tesoro deberá cancelar unos US$4.400 millones correspondientes a capital e intereses de títulos públicos.
En ese contexto, el ministro de Economía, Luis Caputo, presentará el próximo lunes el programa financiero que utilizará el Gobierno para afrontar los vencimientos en dólares durante lo que resta de 2026 y todo 2027. La exposición incluirá el cronograma de pagos y las distintas fuentes de financiamiento previstas para cubrir esas obligaciones.
El secretario de Finanzas, Federico Furiase, adelantó que se trata de un esquema "muy conservador" en sus supuestos y aseguró que el objetivo es mostrar cómo el Gobierno construye un "colchón financiero" que permita atravesar el proceso electoral del próximo año con mayor estabilidad. También señaló que el programa detallará las distintas alternativas que tendrá disponible el equipo económico para administrar los vencimientos.
Entre las herramientas que ya puso en marcha el Ejecutivo aparecen las garantías obtenidas del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y del Banco Mundial, destinadas a facilitar el acceso a financiamiento de bancos internacionales por hasta US$5.000 millones. A eso se suma la colocación de US$4.000 millones en bonos en dólares dentro del mercado local, aunque solo la mitad de esas emisiones tiene vencimientos posteriores a las elecciones presidenciales.
En paralelo, el Gobierno apuesta a incrementar el ingreso de divisas mediante distintos mecanismos. Entre ellos se encuentran los proyectos de inversión promovidos por el RIGI y el futuro Súper RIGI, la ley de Inocencia Fiscal, orientada a incentivar la formalización de ahorros no declarados, y el programa de privatizaciones y concesiones, con el que Economía espera captar hasta US$3.000 millones durante este año.
El fortalecimiento de las reservas también ocupa un lugar central en la estrategia oficial. Desde enero, el Banco Central acumula compras de divisas que ya superan los US$10.000 millones, mientras que esta semana anunció la renovación de la totalidad de los préstamos repo vigentes por US$6.000 millones, extendiendo sus vencimientos hasta septiembre de 2028.
Además, el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, confirmó que el organismo trabaja para renovar por tres años más el swap de monedas con China, un acuerdo que vence en agosto y que representa cerca de la mitad de las reservas brutas del país.
Con estas medidas, el Gobierno busca llegar a 2027 con mayor previsibilidad financiera y minimizar el impacto que el calendario electoral pueda generar sobre el acceso al crédito, las reservas y el cumplimiento de los compromisos de deuda.