El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informó este jueves que la inflación de mayo fue de 2,1%, consolidando una tendencia de desaceleración que ya había comenzado en abril. El dato representa una baja de 0,5 puntos porcentuales respecto al mes anterior, cuando el Índice de Precios al Consumidor (IPC) había marcado 2,6%. Además, se convirtió en el registro mensual más bajo desde septiembre de 2025.
Con este resultado, la inflación acumulada en los primeros cinco meses del año alcanzó el 14,7%, mientras que la variación interanual quedó en 33,2%, una cifra considerablemente menor a los niveles registrados durante los últimos años.
Para millones de argentinos, la reducción en el ritmo de aumento de los precios representa una señal positiva, aunque todavía persisten incrementos en rubros sensibles para la economía familiar, como alimentos, educación, salud y servicios.
Qué aumentó más durante mayo
Según el informe oficial, la división que más subió fue Comunicación, con un incremento de 3,4%, impulsado principalmente por las actualizaciones en los servicios de telefonía e internet.
En segundo lugar apareció Educación, con una variación de 2,9%, reflejando ajustes en cuotas escolares y otros gastos vinculados al sector.
Los precios regulados avanzaron 2,4%, impulsados por aumentos en combustibles, electricidad y agua, mientras que los productos estacionales registraron una suba de 3,5%, principalmente por el encarecimiento de verduras.
Por su parte, la inflación núcleo —que excluye factores estacionales y regulados— se ubicó en 1,9%, mostrando una moderación en los componentes más estables del índice.
Alimentos volvió a impactar en el bolsillo
Aunque no fue el rubro con mayor porcentaje de aumento, Alimentos y bebidas no alcohólicas volvió a ser el sector con mayor incidencia en gran parte del país debido a su peso dentro de la canasta de consumo.
Dentro de esta categoría se destacaron los incrementos en panificados, cereales y productos lácteos, artículos de consumo cotidiano que tienen una influencia directa sobre el presupuesto de los hogares.
En el noreste argentino, sin embargo, la mayor incidencia provino de Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, especialmente por el aumento del gas en garrafa y los alquileres.
Las consultoras ya anticipaban una desaceleración
El resultado difundido por el Indec estuvo en línea con las estimaciones de consultoras privadas y analistas del mercado. La mayoría de los pronósticos ubicaba la inflación de mayo entre 2,1% y 2,5%, mientras que el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central proyectaba una cifra cercana al 2,3%.
También había servido como referencia el dato publicado días atrás por la Ciudad de Buenos Aires, que mostró una inflación de 2,1% durante mayo, reforzando las expectativas de una nueva desaceleración a nivel nacional.
Qué puede pasar en los próximos meses
El dato de mayo se convierte en una referencia clave para las proyecciones económicas del segundo semestre. Consultoras, bancos y analistas seguirán de cerca la evolución de los alimentos, los servicios, las tarifas y los precios regulados para determinar si la tendencia descendente logra consolidarse.
Para el Gobierno nacional, la continuidad de la desaceleración inflacionaria aparece como uno de los principales objetivos económicos de cara a los próximos meses. Sin embargo, especialistas advierten que todavía existen desafíos vinculados al comportamiento de los precios de servicios, combustibles y algunos productos básicos de consumo masivo.