Durante su discurso en el Palacio de la Libertad, León XIV dejó una definición que tuvo fuerte repercusión en el Gobierno nacional: “La economía debe estar al servicio de la persona y no la persona al servicio de la economía”. El Papa habló durante 25 minutos ante autoridades argentinas y representantes del cuerpo diplomático, con un mensaje centrado en la dignidad humana, el bien común y la necesidad de acuerdos.
Antes del mensaje de León XIV, el presidente Javier Milei tomó la palabra, donde le dio la bienvenida al Pontífice y destacó la presencia de dirigentes de distintos espacios políticos. “Me alegra ver a todo el arco político aquí, demostrando que hay ocasiones que van más allá de nuestras diferencias”, expresó el mandatario, quien además afirmó que “es un profundo honor” recibir la visita del Papa en la Argentina.
El pontífice recordó además a Francisco y definió su llegada a la Argentina como un recorrido inverso al que realizó su antecesor, quien inició allí su historia antes de convertirse en Papa. En su exposición, planteó reflexiones sobre la vida, el trabajo, las instituciones y el rol de quienes ejercen responsabilidades públicas.
"Vengo a la patria donde el papa Francisco comenzó una historia que después habría de entrelazarse con toda la Iglesia", expresó.
León XIV sostuvo que las decisiones de los gobiernos deben contemplar también a las próximas generaciones y planteó una postura contraria al aborto. “Nuestra responsabilidad hacia las generaciones venideras comienza por acoger la vida desde sus primeros instantes y custodiarla hasta su término natural”, afirmó.
El Papa extendió esa mirada a las personas enfermas, dependientes y con discapacidad. En ese sentido, pidió acompañar y proteger a quienes atraviesan situaciones de vulnerabilidad, al remarcar que su vida “conserva siempre un valor que ninguna circunstancia puede disminuir”.
El mensaje económico que resonó en el Gobierno
Al referirse a la economía, León XIV sostuvo que las políticas públicas deben estar enfocadas en las necesidades de las familias, los trabajadores, los desempleados y los adultos mayores. “La economía debe estar al servicio de la persona y no la persona al servicio de la economía”, expresó.
El pontífice también hizo referencia a los jóvenes que dejan el país para buscar oportunidades en el exterior. “Una nación debe preguntarse seriamente en qué ha fallado cuando sus jóvenes deben abandonar su tierra para realizar sus sueños”, señaló.
Para revertir esa situación, pidió fortalecer la educación, la formación profesional, las universidades y la investigación. Según explicó, Argentina debe generar condiciones para que los jóvenes puedan desarrollar sus capacidades y aportar al crecimiento del país.
León XIV alertó sobre la corrupción y pidió instituciones fuertes
Durante su discurso, el Papa también dedicó un tramo a la importancia de la transparencia en la función pública. “La corrupción erosiona la confianza de los ciudadanos en sus instituciones”, afirmó al reclamar responsabilidad e integridad a quienes ocupan cargos de gobierno.
Además, mencionó al crimen organizado, la trata de personas y el tráfico de armas y drogas como problemas que afectan la convivencia social y desvían recursos que deberían estar destinados al bien común. Frente a esas situaciones, pidió fortalecer la cooperación entre los Estados.
León XIV defendió la democracia a través del voto, la participación ciudadana, la libertad de expresión y el respeto por la ley. En ese marco, sostuvo que la autoridad tiene sentido cuando se ejerce “como servicio” y que quienes gobiernan deben reconocer los límites del poder que les fue confiado.
Una patria para las próximas generaciones
En el cierre de su mensaje, el Papa destacó la importancia de la cooperación entre los países de América del Sur y pidió resolver diferencias mediante el diálogo, el respeto al derecho y la búsqueda de acuerdos.
León XIV sostuvo que la Argentina puede aportar sus capacidades y su historia para enfrentar desafíos comunes en la región. También recordó que cada generación recibe una patria de quienes la precedieron y tiene la responsabilidad de entregarla a quienes vienen después.
“Que quienes vengan después reciban una patria unida a la altura de su historia y de las posibilidades que encierra”, concluyó el pontífice ante las autoridades argentinas.