El canciller Pablo Quirno aseguró que, después del anuncio realizado por Javier Milei sobre las sanciones a empresas vinculadas con la explotación de hidrocarburos en las Islas Malvinas, no dejó de recibir llamados de compañías interesadas en conocer el alcance de las nuevas medidas. El funcionario defendió la decisión del Gobierno y afirmó que se trata del resultado de un trabajo desarrollado durante varios meses.
Quirno explicó que el principal objetivo de la estrategia oficial es evitar la explotación hidrocarburífera en el archipiélago y avanzar con rapidez en el proyecto de ley que será enviado al Congreso. En ese sentido, el Gobierno busca aplicar y reforzar las sanciones contra empresas que participen directa o indirectamente de esas actividades sin autorización argentina.
El canciller también confirmó que existe un universo de unas 180 empresas vinculadas con actividades hidrocarburíferas y sus proveedores que fueron notificadas por el Gobierno. Según explicó, las compañías deberán optar entre continuar con operaciones relacionadas con las Islas o afrontar las sanciones previstas por la normativa argentina.
En paralelo, Quirno manifestó la expectativa de que la Argentina consiga respaldo internacional para la iniciativa. “Esperamos que los países amigos nos apoyen”, sostuvo, al remarcar que la cuestión Malvinas constituye, según la mirada del Gobierno, un objetivo que trasciende las diferencias políticas internas.
Por último, el funcionario rechazó que las medidas anunciadas por Milei tengan relación con un intento de mejorar la imagen del Presidente. Aseguró que al mandatario “le va perfectamente bien en las encuestas” y destacó el respaldo recibido por distintas entidades empresariales y productivas a la posición argentina sobre la soberanía de las islas.