La derrota en la final todavía duele, pero Lionel Scaloni eligió enfrentar el momento con el mismo perfil bajo que lo caracterizó durante todo su ciclo al frente de la Selección Argentina. En su regreso a Pujato, el pueblo santafesino donde nació, el entrenador recibió una cálida bienvenida de sus vecinos y terminó quebrándose por la emoción.
Mientras era ovacionado al grito de "Leo no se va", el DT agradeció el respaldo de la gente y dejó un mensaje de resiliencia. "No hemos podido vencer. Somos conscientes de que se juega para la alegría de nuestra gente y por eso duele. Pero seguiremos dando batalla", expresó.
Lejos de buscar excusas, Scaloni hizo una fuerte autocrítica y reconoció el mérito del rival. Aseguró que España fue superior en la final y sostuvo que aceptar ese tipo de derrotas también forma parte del crecimiento de un equipo. "A veces se puede ganar y otras no. Hay que reconocer cuando el rival juega mejor", afirmó.
El entrenador también fue consultado por las versiones que circularon en redes sociales sobre un supuesto arreglo de la final. Su respuesta fue tajante: dijo que no podía creer que le hicieran esa pregunta y descartó por completo cualquier teoría conspirativa. Además, aprovechó para dejar una reflexión sobre el valor de la derrota, especialmente para los más chicos. Contó el ejemplo de su hijo, que se enoja cuando pierde un partido, pero rápidamente vuelve a disfrutar del juego, y remarcó que ese aprendizaje también forma parte del deporte.
Qué pasará con Scaloni
La pregunta sobre su continuidad era inevitable. Aunque reconoció el desgaste que implica un ciclo tan largo al frente de la Selección, llevó tranquilidad al confirmar que seguirá en el cargo, al menos, hasta diciembre. "Son cosas normales que uno se replantea, pero lo más importante es la unión que se generó. Hasta diciembre estamos acá", sostuvo.
Con esa definición, Scaloni despejó las dudas inmediatas y confirmó que dirigirá las próximas fechas FIFA antes de evaluar su futuro. Mientras tanto, la Selección ya empieza a mirar hacia adelante con un objetivo claro: dejar atrás el golpe de la final e intentar una nueva revancha antes de que termine el año.