La investigación por el crimen de Ian Cabrera, el chico de 13 años asesinado dentro de una escuela en la ciudad santafesina de San Cristóbal, dio un giro clave este viernes: Gino C., un joven de 15 años y principal acusado, fue declarado no punible en una audiencia de formulación de cargos. El adolescente no podrá ser sometido a un proceso penal ni recibir una condena, pero seguirá en un instituto correccional de menores de la provincia de Santa Fe.
La definición se conoció tras una audiencia de atribución de cargos realizada en los Tribunales locales, donde intervienen los fiscales del Ministerio Público de la Acusación (MPA). Allí se determinó que, debido a su edad, el adolescente no puede ser juzgado bajo el régimen penal vigente, ni tampoco se le pueden imponer medidas cautelares que lo priven de su libertad. No obstante, las autoridades informaron que el menor continuará alojado en un instituto de menores, donde lo evalúa un equipo interdisciplinario.
Durante una conferencia de prensa, los fiscales a cargo de la causa señalaron que se trata de una investigación compleja, en la que se logró avanzar en la reconstrucción de los momentos previos y posteriores al hecho. “No tenemos ninguna pretensión punitiva porque es no punible ante la ley”, explicaron, al tiempo que recordaron que la nueva legislación penal juvenil aún no entrró en vigencia.
En ese sentido, según recoge la Agencia Noticias Argentinas, las fuentes judiciales indicaron que el caso se rige por la normativa actual —la ley 22.278—, que establece la inimputabilidad de menores de 16 años. La futura reforma legal, que podría modificar este esquema, comenzará a aplicarse recién en septiembre próximo.
Si bien el adolescente no podrá ser juzgado, los investigadores sostienen que el hecho habría tenido cierto grado de planificación y que existen elementos vinculados a su entorno personal y a su actividad en redes sociales que continúan bajo análisis.
El joven acusado no estuvo presente en la audiencia, al igual que los padres de Cabrera, quienes decidieron no participar de la instancia judicial. En paralelo, la defensa del menor señaló que su familia atraviesa la situación “como puede”, mientras se define cuál será su futuro dentro del sistema de protección.
La causa está caratulada como homicidio doloso agravado por el uso de arma de fuego y podría derivar en la aplicación de medidas de carácter tutelar o terapéutico, aunque no en una sanción penal. En tanto, la investigación continúa con nuevas diligencias. Se realizaron allanamientos en la vivienda del acusado y en un comercio familiar, con la participación de fuerzas provinciales y federales. Al momento de la publicación de esta nota, no se informaron los resultados de esos procedimientos.